Los grandes mitos de la alimentación desmentidos por expertos

Elimina las falsas creencias nutricionales de tu vida y comienza a comer sano de verdad

Tamara Sánchez

Los grandes mitos de la alimentación

Actualmente, la marabunta de información que recibimos y a la cual tenemos acceso a diario sobre nutrición, alimentos, dietas, formas de comer… ha hecho que se genere una gran cantidad de mitos y falsas creencias en torno a la alimentación. Que si tomar fruta después de comer engorda, que si el azúcar moreno es muchísimo mejor que el blanco, que si los productos light son ideales para adelgazar…

¡Basta ya! En Diario Femenino creemos en la alimentación saludable y en una dieta diaria que sea equilibrada y que realmente nos aporte los componentes que nuestro organismo necesita para mantenerse sano y fuerte. Por eso, en nuestro I Encuentro #EntreNosotras, invitamos a Marina Díaz Naranjo y a Axel Ceinos Moraza, dietistas y expertos en nutrición, para que nos sacaran de dudas de una vez por todas respecto a estos temas y nos ayudaran a comer mejor. Queremos compartirlo con todas vosotras. Estas son las conclusiones a las que llegamos:

Falsas creencias sobre alimentación que NO debes creerte

Por suerte, cada día parece que la sociedad va concienciándose más sobre lo que come. Desafortunadamente, no siempre lo que creemos que es sano lo es realmente. Pero eso va a cambiar a partir de ahora cuando dejes de creerte esas falsas creencias nutricionales que circulan por nuestra vida a diario. ¡Presta mucha atención!

Desmentimos los mitos de la alimentación

Los mitos más habituales sobre las calorías

+ Contar calorías ayuda a adelgazar o a mantenernos en nuestro peso ideal: FALSO.

Lo importante no son las calorías diarias que ingerimos, sino de qué alimentos proceden esas calorías. Mucha gente piensa que puede comer lo que quiera siempre que no exceda la cantidad media de calorías que los adultos solemos gastar a diario (entre 2.000 y 3.000 dependiendo de si eres hombre o mujer). ¡Error! Alguien puede vivir comiendo hamburguesas, patatas y refrescos y no ganar ni un solo kilo siempre que se ciña al límite de calorías, pero sus niveles de colesterol serán altísimos y tendrá un gran riesgo de sufrir diabetes u otras enfermedades. Conclusión: no debemos obsesionarnos con contar calorías, sino preocuparnos por llevar una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y alimentos frescos. Esto combinado con ejercicio físico constituye la mejor fórmula de todas para perder peso.

+ Los alimentos light engordan menos: FALSO.

La ley estipula que se puede etiquetar un producto como light si contiene menos del 30% de calorías que un producto similar no light lo cual no quiere decir que no engorde. De hecho, tal y como afirman Axel Ceinos Moraza y Marina Díaz Naranjo, que un determinado alimento esté etiquetado como light (y todo el marketing que ello lleva detrás) hace pensar a muchas personas que pueden comer grandes cantidades de ese producto sin engordar consiguiendo precisamente el efecto contrario: mayor cantidad de calorías ingeridas en su dieta diaria.

+ Los productos integrales tienen menos calorías que los blancos: FALSO.

Las cantidades, nutrientes y componentes de los productos integrales son, en realidad, muy similares a las de sus homónimos no integrales. Lo que realmente diferencia a unos de otros es la cantidad de fibra. Los alimentos integrales tienen las mismas calorías que los blancos (incluso a veces el porcentaje calórico es mayor), pero contienen más fibra la cual tiene un efecto saciante y ayuda a mejorar el tránsito intestinal. La conclusión que nos da la nutricionista Marina Díaz Naranjo: si tienes que elegir, escoge siempre productos integrales por encima de los blancos, pero no porque contengan menos calorías (lo cual es incierto) sino porque aportarán más beneficios a tu organismo gracias a esa fibra que poseen.

+ El pan engorda y la miga mucho más que la corteza: FALSO.

Aunque es cierto que el pan es rico en hidratos de carbono, un consumo moderado del mismo no tiene por qué hacernos ganar peso. En cuanto a la miga y a la corteza ambas componen el conjunto del pan y ninguna ‘engorda’ más que la otra. Lo que sucede es que, debido a la acción del horneado, la corteza se deshidrata mientras que la parte interior (la miga) conserva una mayor cantidad de agua lo cual la dota de un aspecto mucho más esponjoso. 

3 falsos mitos sobre el agua

+ El agua durante las comidas engorda: FALSO.

El agua es un elemento acalórico, es decir, no tiene calorías. ¿Conclusión? No importa si bebes agua antes, durante o después de las comidas ya que el hecho de hacerlo no aportará ni más ni menos calorías a tu dieta diaria. De hecho, es fundamental que bebas agua ya que, además de ser un componente esencial para mantenerte hidratada, representa una fuente bastante grande de minerales y electrolitos necesarios para el correcto funcionamiento de tu organismo.

+ Hay que beber dos litros de agua al día: FALSO.

¿Cuántas veces hemos oído eso de que hay que beber como mínimo 8 vasos de agua diarios? ¡Pues es 100% falso! Es cierto que se recomienda ingerir dos litros de líquido de manera diaria, pero en esa afirmación no se tiene en cuenta la cantidad de agua presente en muchos de los alimentos que tomamos, especialmente en las frutas y en las verduras. Lo que sí nos recomienda Marina Díaz es evitar SIEMPRE los refrescos azucarados.

+ El agua embotellada es más saludable que la del grifo: FALSO.

Tal y como nos comenta Axel Ceinos Moraza esto depende mucho del sistema de abastecimiento de agua de la localidad o país donde se resida. Hay ciertas patologías para las cuales se recomienda el consumo de agua embotellada por su rico contenido en minerales como el calcio o el sodio, pero por lo general, si el agua del lugar en el que se vive es de calidad no existen contraindicaciones que impidan o limiten su consumo.

Mitos y verdades sobre las dietas y la pérdida de peso

+ Algunas dietas pueden ayudarte a perder 5 kilos en una semana: FALSO.

Es posible perder 5 kilos en una semana, pero lo más probable es que tras esa semana se produzca lo que se conoce como ‘efecto rebote’ recuperando de nuevo el peso perdido. Lo importante tal y como nos dice Axel Ceinos es someternos a una educación nutricional, es decir, aprender a comer. Saber qué alimentos son saludables y cuáles no lo son y seguir una dieta balanceada de la que nos beneficiemos a largo plazo.

+ Algunas dietas pueden provocar amenorrea (ausencia de menstruación): VERDADERO.

Dietas muy restrictivas que no nos aportan la cantidad necesaria de nutrientes y vitaminas pueden terminar teniendo un efecto negativo sobre nuestras hormonas y nuestra salud menstrual.

+ Mezclar hidratos de carbono y proteínas engorda: FALSO.

Esto es lo que propagan muchas dietas denominadas ‘disociadas’, pero realmente no está comprobado científicamente. Es muy complicado separar los alimentos en función de los nutrientes que aportan debido a que cada alimento es en sí una mezcla de nutrientes. Además todos esos nutrientes (grasas, carbohidratos, proteínas…) son necesarios para el funcionamiento de nuestro organismo y para mantenernos sanos.

La pirámide alimentaria

+ No se deben comer hidratos de carbono a partir de las 18:00h: FALSO.

Hay una falsa creencia que dice que tomar carbohidratos por la noche hace que engordemos debido a que a partir de esa hora la actividad se reduce y es más complicado que los quememos. Esto no es cierto. Si llevamos una alimentación diaria equilibrada es muy difícil llegar al final del día con las reservas de glucógeno llenas, por lo que si ingerimos hidratos en la cena (o a partir de las 18h de la tarde) estos irán destinados, en primer lugar, al consumo durante la noche (aunque estemos dormidos nuestro cuerpo sigue gastando calorías) y, en segundo lugar, a seguir llenado las reservas.

Los mitos más disparatados sobre el consumo de fruta

+ Tomar fruta después de comer engorda: FALSO.

La fruta tiene la misma cantidad de calorías la consumas antes, durante o después de las comidas. Se recomienda consumir cinco piezas a lo largo del día por ser una importante fuente de vitaminas y minerales. Lo que sí es cierto, tal y como nos cuenta Axel Ceinos Moraza, es que la fruta tiene un elevado contenido en fibra lo cual acentúa la sensación de saciedad al comerla. Esto tiene como resultado que en determinadas dietas de adelgazamiento o de control del peso se aconseje tomarla justo antes de comer para reducir el apetito y las cantidades que se ingieren en los platos principales.

+ Tomar la fruta en zumo es lo mismo que tomar la fruta entera: FALSO.

Hay que tener en cuenta que para hacerse un zumo de naranja, por ejemplo, no se utiliza una sola naranja, sino que se necesitan como mínimo tres. Tomando un zumo, por tanto, se ingieren más cantidad de calorías y más cantidad de azúcar. Además el zumo, al tomarse mucho más deprisa que una pieza de fruta, aporta menos sensación de saciedad y hace que se pierda gran parte de la pulpa que es donde se encuentra la mayor cantidad de nutrientes y, sobre todo, de fibra. En cualquier caso, si se opta por consumir zumo en lugar de fruta entera, siempre es preferible que sea natural antes que envasado los cuales suelen contener una mayor cantidad de azúcares añadidos.

+ Si tienes diabetes, NO debes comer fruta bajo ningún concepto: FALSO.

Frutas y verduras deben ser la base de la dieta de cualquier persona. En el caso de alguien diabético, lo que hay que hacer es ajustar la ingesta de hidratos de carbono (donde se incluiría el consumo de fruta) con el tratamiento específico, las necesidades y el estilo de vida del paciente.

+ Si una fruta tiene las mismas calorías que una galleta, entonces da lo mismo comer una cosa que otra: FALSO.

Como hemos mencionado anteriormente, lo importante no son las calorías sino la calidad de esas calorías y tal y como afirma Marina Díaz Naranjo: “Lo importante no es lo que te comes, sino lo que te dejas de comer”. Es decir, por comerte una galleta estás dejando de comerte una pieza de fruta que será la que verdaderamente te aporte los nutrientes que tu cuerpo necesita para mantenerse saludable.

3 mitos totalmente falsos sobre el azúcar, ¡no te los creas!

+ El azúcar moreno es más saludable que el azúcar blanco: FALSO.

La composición de ambos productos es prácticamente idéntica con la única diferencia de que el azúcar moreno se encuentra recubierto con melaza. De hecho, el valor nutricional de ambos es muy similar: por cada 100 gramos de azúcar moreno son unas 377 calorías aproximadamente, mientras que esa misma cantidad de azúcar blanco equivaldría a unas 387 calorías. Como veis, una cantidad casi inapreciable. De todas formas, conviene controlar el consumo tanto de uno como de otro para poder llevar una dieta saludable.

+ Debemos eliminar todo el azúcar de nuestra dieta: FALSO.

Nuestro organismo necesita el azúcar para funcionar. La clave para controlar su consumo es eliminar de nuestra dieta los azúcares refinados y productos procesados (bollería, snack…) y tomar el azúcar de manera correcta solo y únicamente a través de alimentos saludables como, por ejemplo, la fruta o los lácteos y, por supuesto, con moderación.

+ SIN azúcar es igual a SIN calorías: FALSO.

Un producto tenga o no tenga azúcar SIEMPRE va a tener calorías. “Es probable que si comparamos un producto ‘con azúcar’ con uno ‘sin azúcar’ este último contenga una menor cantidad de calorías, pero al precio de que los ingredientes que lo conforman sean de bastante mala calidad”, nos cuenta Marina Díaz.

Esperamos que a partir de ahora destierres de tu vida todas estas falsas creencias que te impiden llevar una dieta diaria verdaderamente saludable. Y si todavía te ha quedado alguna duda respecto a los grandes mitos de la alimentación, no te puedes perder el video de nuestro I Encuentro #EntreNosotras. Axel Ceinos y Marina Díaz también nos enseñaron a leer correctamente el etiquetado de los alimentos y productos que compramos a menudo en el supermercado. Sal de dudas de una vez por todas, compra con criterio y ¡come sano!