Los antidepresivos durante el embarazo

La forma más adecuada de tratar la depresión durante el periodo de gestación

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La depresión no espera para llegar a tu vida en el momento más adecuado, más que nada porque nunca es un buen momento para sufrir una depresión. Tampoco espera su tratamiento, porque cuanto antes empieces a tratar el problema, antes podrás recuperar tu vida. Y mientras tú te recuperas, la vida sigue y puedes encontrarte con la noticia de que estás embarazada. ¿Qué hay que hacer ahora? ¿Qué pasa con los antidepresivos en el embarazo? No te preocupes, en Diario Femenino buscamos todas las respuestas y te ayudamos.

Depresión y embarazo

Si ya empezamos a hablar con normalidad de la depresión posparto, no ocurre lo mismo con esa depresión que muchas mujeres sufren al inicio del embarazo. La relación entre la depresión y el embarazo es complicada, porque las emociones se convierten en huracanes en esta época de tu vida. ¿Y si ya tenías una depresión antes de quedarte embarazada?

Lo primero que piensa una mujer embarazada es cómo afecta la medicación que está tomando a la salud y al desarrollo del bebé. Sean antidepresivos o unos simples analgésicos, el temor se hace un monstruo cada vez que tiene que tomarse un medicamento, el que sea. ¿Estaré haciendo daño al bebé?

Porque no hay consenso en esto de los fármacos y el embarazo. Por cada estudio que avala la seguridad de un medicamento, hay otro que demuestra lo contrario. Pero no estamos hablando de cómo tratar un resfriado estando embarazada, sino de cómo tratar una depresión. Y eso son palabras mayores en cuanto a los fármacos se refiere.

La depresión existe, es un enfermedad peligrosa y hay que tratarla. El embarazo no te lleva a superar la depresión por arte de magia y los tratamientos con antidepresivos no se pueden suspender de un día para otro. Además, ahora que vas a ser madre, eres la primera interesada en superar la depresión cuanto antes para poder estar al cien por cien disfrutando de tu nueva vida y de tu bebé.

Riesgos de no tratar la depresión en el embarazo

¿Puedo tomar antidepresivos estando embarazada?

Es la primera pregunta que vas a hacerte en el momento en que sepas que estás embarazada. ¿Puedo seguir con los antidepresivos? Puedes y debes. Y en cualquier caso la pregunta la tienes que responder tú misma junto con tu médico, tu ginecólogo, tu psiquiatra y/o tu psicólogo.

Hay antidepresivos que se consideran de bajo riesgo durante el embarazo, por lo que tu médico puede cambiarte a uno de ellos. Lo que no puedes hacer en ningún caso es dejar de tomarlos de un día para otro, eso sí pone en peligro tu salud y la de tu bebé. Así que vayamos con cuidado.

El tratamiento de la depresión no puede esperar, tu embarazo tampoco espera y tu bebé va creciendo dentro de ti al igual que lo hacen tus miedos y tus ansiedades. Lo último que necesitas es empeorar los síntomas de la depresión y que tengan que buscar un tratamiento farmacológico aún más fuerte. ¿Hay riesgos? Por supuesto. Lo ideal sería no utilizar ningún medicamento durante el embarazo y la lactancia, pero eso no siempre es posible.

Riesgos de tomar antidepresivos en el embarazo

Riesgos de tomar antidepresivos en el embarazo

Seguramente leerás que es muy peligroso tomar antidepresivos en el embarazo. Que aumenta el riesgo de aborto, malformaciones en el feto, alteraciones cerebrales, problemas cardiacos, parto prematuro y hasta alteraciones conductuales una vez que ha nacido el bebé. ¿Será cierto? No dudamos del poder de las empresas farmacéuticas y de sus a veces prácticas poco éticas para posicionar su medicamento como seguro.

Pero tal vez sea mayor el riesgo de no tomar los antidepresivos por estar embarazada. No podemos subestimar el peligro de una depresión sin tratar, ya que a veces puede conducir incluso al suicidio. Y sin llegar a esos extremos, son más que evidentes la cantidad de enfermedades psicosomáticas que se desarrollan a causa de una depresión sin tratamiento.

No vamos a dar nombres concretos de antidepresivos, porque este artículo no sustituye la visita a tu médico. Pero hay antidepresivos catalogados como de riesgo bajo o muy bajo de cara a un embarazo. Y en cualquier caso, salvo los contados científicos que se dedican al desarrollo de estos fármacos, a los demás solo nos queda creer en voces más autorizadas y formadas que las nuestras. Insistimos. Ante la pregunta de antidepresivos en el embarazo, ¿sí o no? atiende a las respuestas del médico, del obstetra, del psiquiatra y del psicólogo. Ellos sabrán mejor que nadie analizar tu caso concreto (sin generalizar), harán un estudio de tus circunstancias y de los motivos que te han llevado a la depresión y con todos estos datos tomarán la decisión más acertada.

¿Qué otras opciones hay para tratar la depresión en el embarazo?

Opciones para superar la depresión en el embarazo

¿Es que de verdad hay otras opciones que no sean fármacos para tratar la depresión en el embarazo? Como decimos, si ya estabas tomando antidepresivos cuando te quedaste embarazada, queda descartada la suspensión inmediata del medicamento. Pero sí puedes reducir la dosis del antidepresivo o cambiarlo por otro con menos riesgos.

Y al mismo tiempo aumentar la terapia psicológica, la verdadera artífice de que vayas a superar la depresión. Recuerda que los medicamentos son necesarios, pero tratan los síntomas de la depresión. Si lo que realmente quieres es curarte, recuperar tu vida y superar esta enfermedad, necesitas también un tratamiento psicológico. Si durante el embarazo aumentas la frecuencia de las sesiones, te sentirás más tranquila, más segura y con menos dudas sobre el momento que estás viviendo y el que está por llegar.

¿Y por qué no te planteas complementar ambos tratamientos con otro tipo de terapia? No nos referimos a la medicina alternativa y también tienes que tener cuidado porque no todo lo que viene rodeado de la etiqueta "natural" resulta inofensivo para tu bebé. Pero siempre puedes probar con meditación, yoga o pilates, siempre advirtiendo de tu estado. Es una manera estupenda de hacer el ejercicio físico que necesitas para la depresión y para el embarazo y al mismo tiempo reconectar con tu interior.

Entre las terapias más interesantes para levantar el ánimo en los casos de depresión se encuentra la Cromoterapia. Es bien sabido que los colores influyen en nuestras emociones y son capaces de cambiarlas. Por lo que si te rodeas de colores como el azul para sentirte en calma, el verde para confiar en la vida o el naranja para sentirte más alegre, podrás notar alguna mejoría en tu estado de ánimo.

Tampoco descuides tu vida social. Sabemos que la depresión te lleva a encerrarte en casa y no querer hablar con nadie, ya que no encuentras explicación a lo que te pasa. Pero ahora tienes una buena noticia, la de tu embarazo, para compartir con los tuyos, con tus amigos y con las personas más cercana. Es la excusa perfecta para salir a la calle y recuperar tu vida social.

Pregunta a tu psicólogo, a tu ginecólogo o a tu médico. Seguro que hay más mujeres embarazadas tratando de superar una depresión con tus mismas dudas e inquietudes. Sentirte apoyada y comprendida en un momento así es muy importante, así que puedes participar en algún grupo de apoyo. O simplemente reuniros para compartir vuestras experiencias.

Y, tanto para el buen desarrollo del embarazo como para el tratamiento de la depresión, no te olvides de cuidarte y mimarte a ti misma. De darte algunos caprichos que te hacen sonreír y de hacer todas esas cosas que te gustan. Si cada día dedicas un poco de tiempo a algo que te hace feliz, estarás reduciendo el impacto negativo que la depresión tiene en tu vida.