Ansiedad y lactancia: ¿puedo tomar ansiolíticos si estoy amamantando?

Así afectan los fármacos contra la ansiedad mientras das el pecho a tu bebé

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La ansiedad no se presenta en tu vida esperando al mejor momento para tratarla, suele ocurrir al contrario. Por eso es frecuente encontrarse con un trastorno de ansiedad en toda regla que urge tratar en pleno embarazo o incluso cuando ya ha nacido el bebé. Y en esta situación nuestras dudas se centran en los medicamentos para la ansiedad. ¿Puedo tomar ansiolíticos si estoy amamantando? Esta es la pregunta que más nos hacemos en cuanto a ansiedad y lactancia

Ansiedad durante la lactancia

Sabemos que ni el embarazo ni los primeros meses de tu bebé son el mejor momento para ocuparse de la salud mental. Todos tus esfuerzos están dirigidos a reorganizar tu vida en base a las nuevas prioridades: el bienestar del bebé. Y sobre todo si es tu primer hijo la realidad te golpea haciendo que la ilusión por esta nueva vida se convierta en miedo a no hacerlo bien.

No es el mejor momento, pero los trastornos de ansiedad no suelen presentar precisamente en el mejor momento, así que habrá que trabajar con lo que tenemos. Y lo que tenemos entre manos es que estás dándole el pecho a tu bebé pero también tienes que superar la ansiedad. Aunque el tratamiento para la ansiedad debería ser fundamentalmente psicológico, a veces el uso de fármacos es necesario.

Los famosos y temidos ansiolíticos. Tan eficaces como peligrosos por el riesgo de adicción. Y, ¿qué pasa con tu bebé? Has apostado por la lactancia porque quieres darle lo mejor pero, ¿puedes tomar ansiolíticos cuando estás amamantando?

Tomar ansiolíticos durante la lactancia, ¿sí o no?

Si durante la lactancia tienes que tener en cuenta tu alimentación porque todo lo que ingieres pasa a la leche con la que se alimenta tu bebé, es normal que te preocupe tomar ansiolíticos cuando estás dando el pecho. Los medicamentos se transfieren a la leche materna, eso está claro, pero en niveles muy bajos. ¿Quieres saber cuál sería la situación ideal? Que no tomases ningún medicamento y que tuvieses una alimentación sana y variada.

¿Quieres saber cuál es la situación real? Que tienes que tomar ansiolíticos porque tienes un problema de ansiedad. Así que toca informarse muy bien. Y nosotras no somos médicos, así que consulta no solo a tu médico de cabecera, también a tu psiquiatra si es que ha sido él el que te ha prescrito los ansiolíticos, al pediatra y cualquier profesional de la medicina que pueda aclararte las dudas.

Algunos ansiolíticos tienen un riesgo muy bajo de transferencia a la leche materna, así que será cuestión de elegir el que menos riesgos tenga para tu bebé. Tampoco te obsesiones con que no le estás dando lo mejor a tu bebé, porque lo mejor para tu bebé es que tú estés bien y en las mejores condiciones y si eso pasa por tomar fármacos para la ansiedad, pues hay que aceptarlo.

Cada profesional tiene su propio criterio al respecto de los ansiolíticos y la lactancia. Unos te cambiarán el medicamento, otros te recomendarán que dejes la medicación gradualmente y otros, en cambio, te sugerirán que lo más apropiado es que no le des de mamar a tu bebé. La elección es tuya y es difícil, por eso insistimos en que consultes a todos los médicos que puedas, que pidas segundas opiniones o terceras y que te pongas en contacto con otras madres que han pasado o estén pasando por la misma situación.

Pero no olvides lo más importante en todo esto. Es cierto que el fármaco llegará de una u otra forma a la alimentación de tu bebé y que no es lo más deseable, pero el riesgo de que le afecte negativamente es muy bajo. Sin embargo, ¿sabes que es lo que más necesita tu bebé? Una madre sana mental y físicamente para que pueda recibir si no la mejor leche, sí el mejor amor, la mejor atención y los mejores cuidados.