Crisis de los 30: cómo combatirla sin morir en el intento

Consejos para superar una crisis existencial de los 30 años

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Los planes de tu vida, como los de la mayoría de la gente, vienen marcados desde la infancia. Hay una especie de hoja de ruta vital que vamos siguiendo sin pararnos a pensar si de verdad ese es el camino que queremos tomar. Y el día que lo pensamos es cuando llega la crisis. La crisis vital o existencial preguntándote por el sentido de la vida, pero también esa crisis que ocurre con el cambio de década. Porque hay crisis de los 30, de los 40, de los 50... Las crisis pueden ocurrir a cualquier edad. Si te estás preguntando cómo combatir la crisis de los 30 sin morir en el intento, sigue leyendo.

Por qué ocurre la crisis de los 30

Para poder superar cualquier crisis primero hay que entender lo que está ocurriendo. Al cumplir los 30 o los 31 o los 32 es normal que hagas una revisión general de lo que es tu vida y de lo que debería ser. ¿Esto es lo que esperabas? ¿Esto es lo que esperaban los demás de ti?

Se supone que tienes que alcanzar el éxito o, al menos, una vida estable antes de los 35. Así está escrito por la sociedad. En la treintena tienes que haber terminado tus estudios, encontrar un trabajo (un buen trabajo) estable, tener una pareja preferentemente feliz, pensar en comprarte una casa o un piso (según posibilidades), tener un coche y, que no se te olvide, que también tienes que pensar en tener hijos... ¡Que ya tienes una edad!

Tanto si has conseguido seguir este plan trazado por la sociedad como si no lo has logrado, la crisis de los 30 puede aparecer. Aparece por la presión de seguir los estereotipos y aparece por la presión de no seguirlos. Así que vamos a relajarnos un momento para ver cómo podemos superar esta crisis vital que puede ser la primera, pero seguro que no será la última.

Cómo combatir la crisis de los 30

Con la juventud que aún se mantiene en la treintena no te costará demasiado superar esta crisis. Tan solo tienes que hacer revisión de algunos planteamientos vitales y mirar la vida desde otra perspectiva.

+ Hacer repaso de tu vida hasta ahora es positivo, pero procura poner más énfasis en lo que has logrado que en lo que te queda por conseguir. Pon el foco no en los logros materiales o profesionales, sino en esos otros logros que hablan de tus momentos felices, de tus amigos, de tu familia, de ti misma, que son los verdaderos tesoros que posees en la vida.

+ ¿Tienes claras tus prioridades? La prioridad en la vida eres tú misma, y si ya has cumplido los 30 es hora de darte cuenta. Con esta edad puedes iniciar una verdadera revolución en tu vida y reorganizar prioridades. Asegúrate de que se trate de tus prioridades, no de las expectativas de los demás.

+ La vida no es un camino de rosas y es muy probable que con 30 años no hayas conseguido nada de lo que se suponía deberías tener a estar alturas. Si no has llegado a esos objetivos marcados por la sociedad es porque o no deseabas realmente esos objetivos o porque no ha llegado tu momento. ¿Y qué?

+ 30 años. Tienes toda la vida por delante. Y puede que en algún momento tengas que empezar de cero, así que ocúpate especialmente de mejorar tu autoestima, de estar más segura de ti misma y de creer en ti. Eso te dará la independencia que necesitas para no acomplejarte si no has conseguido esos objetivos vitales marcados por los demás.

+ La independencia. Es cierto que ya tienes una edad, pero no necesariamente para sentar la cabeza al modo tradicional. Ya tienes una edad para responsabilizarte de tu propia vida. Y déjanos insistir en TU propia vida, la que tú quieres, la que tú vives, la que tú disfrutas, no la de los demás.

Por último, déjanos hacerte una reflexión para dejar en el olvido la temida crisis de los 30: la vida te ofrece mil posibilidades diferentes, no tienes por qué seguir los estereotipos. Busca lo que te haga feliz y lo que te haga sentirte viva, y hazlo a cualquier edad.