La temida crisis de los 40 en mujeres: cómo hacerla frente

Cómo hacer frente a la sombra de la crisis de las cuarentañeras

Laura Sánchez

Cómo superar la crisis de los 40

Hay expertos que dicen que la crisis de los 40 es un mito, pero el caso es que muchas mujeres la han vivido y de forma muy real, no imaginada. Los años pasan y pesan, pero ese peso también puede resultar positivo si miramos la situación con objetividad. Estamos decididas a superar la crisis de los 40 y que nada ni nadie nos frene en el intento.

Qué es la crisis de los 40

Los efectos de la crisis de los 40

No ocurre el día que cumples 40 años. Puede ocurrir un poco antes o un poco después. La crisis de la mediana edad en mujeres se manifiesta en dos aspectos: en el plano físico y en el plano existencial. Te enfrentas entonces a un periodo de análisis, reflexión, identificación, dudas y frustración del que tendrás que salir de una forma u otra. Porque no vas a permitir que cumplir años te amargue la vida.

Lo que sí te amarga la vida es darte cuenta de que tu cuerpo ya no es lo que era. No son solo las canas, las arrugas y la flacidez, que también, sino ese constipado que te cuesta tanto soltar, la dependencia del fisioterapeuta porque tus contracturas musculares quieren que estéis juntas el resto de vuestra vida, las visitas más habituales al médico, a todo tipo de médicos. Y es inevitable pensar que esto con 25 años no te pasaba.

También te amarga bastante llegar a ese especie de ecuador de la vida y hacer balance. Un balance que ahora mismo no puedes ver con saldo positivo. Porque tienes demasiados sueños rotos o sin cumplir a las espaldas, demasiadas obligaciones que no sabes muy bien cuándo decidiste acarrear con ellas, una vida totalmente diferente a la que te imaginabas. Y ese legendario reloj biológico que hace "tic, tac" cada vez más fuerte.

Cómo hacer frente a la crisis de los 40

Pero que no cunda el pánico, que esta crisis, como todas las crisis, se puede superar y hasta puedes salir reforzada. Ahora bien, si no quieres que la crisis de los 40 se junte con la de los 50, vas a tener que poner un poco de tu parte.

La crisis de los 40 en mujeres

1 Trata tu vida con objetividad. Seguro que has cometido muchos errores, pero también muchos aciertos. Anota en una lista todos esos aciertos y las cosas de las que te sientes orgullosa.

2 Tu pasado no determina tu futuro. El futuro lo escribes tú como más te guste, si tomas las riendas de tu vida y no te quedas atrapada en el pasado o encarcelada en esos prejuicios o ideas preconcebidas que tienes sobre ti misma.

3 Toda crisis exige un cambio. No temas hacer cambios más o menos radicales en tu vida. Nunca es tarde para darle un giro a tu vida y nunca es tarde para pedir ayuda si crees que la vida te supera. Es evidente que el cuerpo te está pidiendo un cambio y tienes que dárselo.

4 Una pizca de buen rollo. Sin caer en un optimismo irreal, una actitud positiva te puede cambiar la vida. Empieza a ver las cosas buenas de la edad, como la experiencia, la superación de retos y de miedos, la seguridad o el poder que te dan los años.

5 Si tienes pareja puedes aprovechar este momento de reflexión vital para afianzar tu relación y reforzar el vínculo. Y si tu marido está atravesando también esa crisis de los 40 podéis ser un apoyo mutuo.

6 Si no tienes pareja es el momento de liarte con un yogurín. Está entre los derechos fundamentales de las cuarentañeras tener una relación con un hombre mucho más joven, así que ejerce tu derecho.

7 Cuídate pero sin obsesionarte. Cambia de look, haz deporte, come sano pero sin exagerar. El objetivo es sentirte mejor, de aspecto y de salud, no pretendas volver a la adolescencia.

8 Mímate. No necesitas estar enferma para mimarte y cuidarte. Si no te has dedicado tiempo a ti misma, es hora de hacerlo. Tu autoestima te lo agradecerá.

9 Sigue adelante. Tu vida no ha terminado, así que no te pares. Sigue adelante, persigue tus objetivos o márcate unos nuevos, pero nunca te pares más que un ratito a descansar.

10 Estás en la mejor edad. Lo cierto es que estás en la mejor edad. A los 40. Y también a los 20, a los 30, a los 50 y a los 60. Porque es la que estás viviendo ahora y eso es lo único que cuenta.