¿Tienes miedo a las hormigas? Descubre si sufres mirmecofobia

El pánico a los insectos y sus características

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Conocemos muchas fobias a animales, como la entomofobia o el miedo a los insectos. Y dentro de esta categoría se encuentra la mirmecofobia, que es el miedo a las hormigas. Esos pequeños animales que para unos son fuente de inspiración por su esfuerzo y constancia, para otros son causa de un temor extremo llevado al límite. Te contamos más sobre la mirmecofobia en nuestro diccionario de fobias.

Qué es la mirmecofobia

Hay personas a las que les gusta quedarse observando cómo trabajan las hormigas. Es un trabajo minucioso y organizado, constante y esforzado y para muchos es digno de admiración. Sin embargo, hay otras personas que solo con pensar en hormigas pueden sufrir hasta una crisis de ansiedad, entre otras cosas. 

La mirmecofobia es el terrible miedo a las hormigas. Y puede que te parezca una fobia rara o sorprendente porque, ¿qué daño pueden hacerte unas pequeñas hormigas? Lo cierto es que hay especies de hormigas con picaduras bastante molestas o a las que puedes tener alergia. Pero más allá de estas circunstancias especiales, ya sabemos que los trastornos fóbicos se caracterizan por un miedo irracional y desmedido hacia algo.

Síntomas de la mirmecofobia

Si te aterroriza ver una fila de hormigas tal vez sufras mirmecofobia. Esa sensación de terror irá acompañada de mareos, sudoración excesiva, náuseas, palpitaciones y dificultad para respirar. Puede incluso que tengas un ataque de pánico si no puedes reaccionar como tu cuerpo te lo pide, esto es, huyendo, evitando ese estímulo que te provoca el miedo.

También hay que tener en cuenta los síntomas psíquicos, como esa sensación de irrealidad, el miedo a perder el control o la baja autoestima al saber que tu miedo es infundado y desmedido. Los pensamientos distorsionados sobre el peligro implícito en las hormigas te hacen sentir diferente y la cantidad de situaciones que evitas para encontrarte con hormigas puede perjudicar tu vida social y familiar.

Causas de la mirmecofobia

Todos hemos visto películas en las que las hormigas se convertían en unos animales temibles que arrasaban con todo. Y cualquiera es consciente de que en determinadas situaciones, como cuando duermes al aire libre, unas hormigas pueden complicarte la noche. Pero una es una situación irreal y la otra es una situación a la que no solemos exponernos en nuestro día a día.

La mirmecofobia puede tener su origen en una experiencia traumática. Estas situaciones generalmente ocurren en la infancia y van acompañadas de una fuerte carga emocional negativa. Un día de campo en el que te picaron las hormigas y viviste un momento de mucha angustia, por ejemplo, es motivo suficiente para desarrollar esta fobia.

Especialmente si además de una experiencia negativa sufres un trastorno de ansiedad que hace que tus emociones negativas se magnifiquen y te causen más sufrimiento del habitual. Además, la base de la ansiedad es el estado de alerta, el miedo ante el peligro, real o supuesto.

Tratamiento de la mirmecofobia

Si sufres mirmecofobia puede que no te preocupe porque tu vida no se ve demasiado alterada. No es como si tuvieras fobia social o agorafobia o incluso fobia a algún color determinado. Es cierto que no tienes que exponerte a tu miedo a las hormigas habitualmente, pero la presencia de una fobia es a su vez síntoma de otros trastornos emocionales.

Así que aunque tu fobia no te moleste, hay que tratarla. Y el tratamiento pasa por una terapia psicológica que te ayude a enfrentarte a tu miedo y dejar de evitarlo. Además, el psicólogo te enseñará las técnicas de relajación que necesitas no solo para vencer tu fobia, sino también para reducir tu ansiedad.