Abusos en la consulta del ginecólogo: lo que JAMÁS debes permitir

Nunca dejes que tu ginecólogo te haga sentir incómoda o violenta

Tamara Sánchez

Aún recuerdo mi primera consulta ginecológica. Entré, me senté y lo primero que me preguntó el doctor fue si era virgen. Contesté que sí. Me respondió: "Eso espero porque cuando te explore, comprobaré si es verdad". Me sentí altamente intimidada.

Acudí para hacerme mi primera revisión. Aunque aún no había mantenido relaciones sexuales y el riesgo de contraer cáncer en el cuello del útero o alguna otra enfermedad era muy bajo, mi doctora de familia me recomendó acudir al ginecólogo para hacerme una citología.

Después de hacerme unas cuantas preguntas acerca de mi historial médico, me hizo quitarme la ropa delante de él y me dijo que no tardaría mucho y que no dolería. "Ni te enterarás", esas fueron sus palabras.

Cuando me pinzó el útero vi las estrellas, al principio intenté aguantar el dolor, pero ya no podía más. Cuando le dije que por favor parara, me contestó: "No puedes estar sintiendo nada, eres una llorica, quédate quieta". En esos momentos llegué a dudar de mí misma y de mi dolor. Comencé a llorar mientras él seguía tranquilamente y sin inmutarse.

Jamás podré olvidar la sensación con la que salí de esa consulta: me sentí engañada, violenta y muy impotente. Estar con las piernas abiertas, desnuda, delante de un hombre desconocido al que debía hacer caso sin cuestionarle (porque en teoría era un profesional) y sin poder quejarme ni hacer nada… Desde entonces cogí miedo a ir al ginecólogo.

Cosas que NUNCA debes tolerar por parte de un ginecólogo

Este testimonio anónimo es uno de los muchos que se producen (con más frecuencia de la que pensamos) en la consulta del ginecólogo. El abuso ginecológico está a la orden del día y abarca desde infantilización o paternalismo a la hora de tratar a la paciente, desinterés por su opinión, caso omiso a sus síntomas, comentarios ofensivos sobre su cuerpo, faltas de respeto, negligencias médicas, uso de material e instrumental inapropiado para realizar las revisiones, manipulaciones dolorosas o sin consentimiento… Eso por no hablar de los abusos a nivel sexual, las insinuaciones, el maltrato y la desconsideración.

Por desgracia, este problema existe y se registra en todos los consultorios del mundo. Algunas veces los abusos son más sutiles que otros y cuesta más identificarlos, pero eso no quiere decir que no resulten igual de violentos. Por eso, hoy desde Diario Femenino, queremos advertirte de aquellas cosas que jamás debes permitir a tu ginecólogo.

+ Jamás debes permitir que el doctor te deje recostada en la camilla sin nada que tape tus partes íntimas. El consultorio SIEMPRE debe contar con un espacio cubierto o reservado para cambiarse y con una sábana, manta o bata para cubrirse.

+ Nunca dejes que el doctor te trate con demasiada confianza, como si fueras su amiga. Él es un especialista y tú la paciente a la que tiene que atender con respeto y profesionalidad, por lo que jamás debes dejar que se ponga en situación de 'igualdad'.

+ El ginecólogo debe explicarte en cada momento de la exploración el procedimiento que va a seguir.

+ Nunca dejes que el médico haga comentarios que te hagan sentir incómoda o violenta con tu cuerpo.

+ No permitas que emita juicios de valor o que te juzgue por tus decisiones. Ante todo recuerda que tu cuerpo y tu vida son solo tuyos y de nadie más.

+ No dejes que te someta a pruebas o análisis sin tu consentimiento ni aprobación.

+ Un ginecólogo verdaderamente profesional nunca debe violar tu privacidad contándole a tus padres o a cualquier otra persona lo que habéis hablado en consulta. Tiene obligación de mantener el secreto profesional.

+ No permitas ningún tipo de insinuación o piropo. Mucho menos acercamientos o tocamientos indebidos.

+ Si alguna prueba te duele, el ginecólogo debe parar o hacértelo con más suavidad o tacto. Si no es así, estaría cometiendo una negligencia.

+ No tienes la obligación de contestar a preguntas demasiado incómodas.

Cómo es la primera consulta con el ginecólogo y cómo prepararse

Los nervios, el miedo y la incertidumbre son inevitables ante la primera consulta con el ginecólogo. Ante él vas a exponer tu parte más íntima y eso provoca mucha inquietud, pero lo cierto es que ir al ginecólogo es algo normal y natural además de necesario en la vida de una mujer.

Así que, si te toca acudir por primera vez a la consulta ginecológica, relájate y sigue los consejos que te indicamos a continuación. ¡Todo saldrá bien!

+ ¿ A qué edad ir?

Realmente no existe una edad específica para acudir por primera vez a consulta ginecológica. Algunas mujeres comienzan a ir cuando empiezan a mantener relaciones sexuales, mientras que otras acuden mucho antes por diversos motivos: dolor menstrual intenso, periodos irregulares, infecciones vaginales…

+ Pide cita con antelación 

Planea la cita con antelación y si puede ser cuádrala de forma que cuando acudas no tengas la regla. Esto facilita mucho a la hora de que el profesional de la salud pueda realizarte un buen reconocimiento.

+ Higiene íntima

No es necesario que laves diez veces tu zona íntima antes de acudir al ginecólogo, pero sí debes realizar tu rutina de higiene diaria para facilitar la exploración y los resultados.

+ No te preocupes por el vello

No sientas vergüenza por tener pelo en tu zona púbica, es algo totalmente normal que NO debe importar ni incomodar a tu ginecólogo. Él solo quiere saber que tu salud vaginal esté correctamente, no va a juzgarte por tener más o menos vello.

+ Sé sincera

Al entrar en consulta el doctor te hará una serie de preguntas (cuestiones generales sobre tu estado de salud, sobre tu menstruación y algunas sobre tu historial sexual). Responde con sinceridad para que él pueda disponer de toda la información necesaria para tu tratamiento.

+ La revisión ginecológica

Lo normal es que la revisión ginecológica consista en una exploración de los genitales, tanto externos como internos, y una citología para la valoración celular del cuello uterino. Algunas veces también se hace una exploración de las glándulas mamarias.

+ ¿Duele?

Lo normal es que este tipo de revisiones ginecológicas rutinarias no duelan, pero en el caso de que notes molestias, no aguantes el dolor. Coméntaselo a tu doctor y él sabrá cómo actuar en ese caso.

+ Mantén la calma

Ante todo relájate, mantén la calma y elimina la tensión. Este es un proceso por el que todas las mujeres del mundo pasamos. No temas. Es por tu bien y el ginecólogo solamente hará su trabajo.  En el caso de que consideres que está cometiendo un abuso, no te calles, denuncia, NUNCA normalices la violencia.

¿Y tú? ¿Alguna vez has experimentado un abuso en la consulta del ginecólogo? ¿Conoces a alguien que lo haya sufrido? Cuéntanoslo en los comentarios.