Estreñimiento por estrés: ponle freno

La falta de tiempo hace que no vayamos al baño en el momento que lo necesitamos

Andrea Romero

estrés y estreñimiento

Nuestro tránsito intestinal puede sufrir alteraciones cuando nos enfrentamos a situaciones de estrés o estamos nerviosos. Las altas presiones y exigencias de nuestro día a día tienen una influencia directa en nuestros hábitos de vida que pueden llevar a la alteración de nuestro intestino provocando estreñimiento, diarrea, cólicos…

Entre los factores más habituales que causan el estreñimiento está el estrés cotidiano que sufrimos sobretodo en el trabajo. Si unimos ese estrés a una serie de hábitos alimenticios erróneos que desarrollamos generalmente por falta de tiempo, estamos fomentando el desarrollo de esta afección intestinal.

La poca ingesta de agua, la comida rápida alta en grasas saturadas y alimentarnos mal y a deshora hacen que nuestro intestino se resienta en exceso. Además, en muchas ocasiones la falta de tiempo hace que no vayamos al baño en el momento que lo necesitamos.

4 claves para evitar el estreñimiento por estrés

1 Bebe más agua

Es recomendable consumir al menos dos litros de agua repartidos a lo largo del día y preferiblemente fuera de las comidas. De este modo las heces se ablandan y se facilita su tránsito por el colon y su expulsión.

2 Come alimentos ricos en fibra

Presente en muchas verduras, frutas y cereales, la fibra ayuda a mejorar el tránsito intestinal haciendo que vayamos más al baño. Procura evitar alimentos con bajo contenido en fibra como la pizza, el queso, los alimentos procesados o los congelados preparados.

3 El ejercicio físico es imprescindible 

El deporte ayuda al intestino a mantenerse sano y fuerte y reduce el estrés mediante la liberación de endorfinas, haciendo que nos sintamos mejor.

4 Ve al baño cuando lo necesites

 No ignores las necesidades de tu organismo, ve al baño cuando tengas la necesidad y ten paciencia a la hora de evacuar.