Fascitis plantar: qué es y cómo tratarla

Descubre las causas de la fascitis plantar y aprende a prevenirla

Tamara Sánchez

Fascitis plantar: qué es y cómo tratarla

La fascitis plantar es la patología más frecuente de dolor no traumático en la zona del tobillo-pie. Se estima que alrededor del 10% de personas de la población mundial sufrirá esta dolencia a lo largo de su vida. ¿Quieres saber de qué se trata exactamente este problema? Te contamos qué es la fascitis plantar, cómo puedes prevenirla y de qué manera debes tratarla.

Qué es la fascitis plantar: síntomas

La fascitis plantar es una de las causas más habituales que provoca dolor, a veces incapacitante, en la planta de uno o ambos pies, concretamente en la parte delantera del talón. Se trata de una lesión que afecta a la fascia o aponeurosis plantar que es una banda gruesa de tejido conectivo que se localiza en la planta del pie y va desde la parte trasera del calcáneo (hueso del talón) hasta la parte trasera de los dedos.

El dolor causado por la fascitis plantar suele presentarse mayoritariamente a primera hora de la mañana, nada más levantarse, y va mitigándose a lo largo del día, mejorando notablemente con el descanso a la hora de dormir ya que la fascia se relaja al estar el pie en reposo. Este tipo de patología puede darse tanto en deportistas como en personas sedentarias, aunque es cierto, que el dolor se incrementa al pasar varias horas andando o realizando ejercicio intenso.

El tipo de dolor que provoca la fascitis plantar es punzante y palpitante y no suele acompañarse de hormigueo y es precisamente esto lo que diferencia a esta patología de otros trastornos del pie. En algunos casos,  la posición de puntillas incrementa significativamente el dolor. En otros, el paciente lo nota al andar descalzo o al subir escaleras.

Por norma general, los síntomas de la fascitis plantar van desapareciendo solos al cabo de un año aproximadamente, aunque hay casos muy concretos en los que los factores de riesgo permanecen y los hacen recurrir.

Fascitis plantar: qué es y cómo tratarla

Causas de la fascitis plantar

Hasta hace no mucho tiempo, se creía que este problema estaba asociado únicamente a la presencia de un espolón en el talón, y aunque es verdad que esta es una de las causas más comunes de la fascitis plantar, no es la única. La fascitis plantar se produce habitualmente por una sobrecarga gradual y progresiva de la fascia plantar y los factores que pueden provocar su aparición son los siguientes:

+  Exceso de carga en el pie: Aunque pueda parecer una tontería, el practicar running durante un periodo de tiempo prolongado y recorriendo largas distancias, sobre todo, en terrenos desfavorables con pendientes pronunciadas o superficies desiguales puede desembocar en una fascitis plantar. También puede tener las mismas consecuencias el empleo de un calzado inadecuado con la suela demasiado larga o sin la sujeción suficiente del arco plantar o del talón. 

+  Pies planos o muy arqueados.

+  Exceso de peso: Se considera que un Índice de Masa Corporal superior a 30 es un factor de riesgo para sufrir esta enfermedad.

+  Presencia de un tendón de Aquiles tenso: El tendón de Aquiles es el responsable de conectar los músculos de la pantorrilla  al talón.

+  Debilidad del músculo sóleo: Este músculo se localiza en la pantorrilla justo debajo del gemelo y es el responsable de la flexión de la planta del pie, de manera que si se encuentra alterado, el paciente intentará corregir la anomalía modificando su paso y pudiendo causar de esta forma otro tipo de lesiones.

+  Edad: La edad es un factor determinante en la fascitis plantar ya que a medida que vamos envejeciendo, la fascia plantar va perdiendo elasticidad. A esto hay que agregarle que la musculatura responsable en el movimiento del pie también va perdiendo fuerza y capacidad de regeneración. Además, la capa de grasa que se encuentra en el talón y que amortigua gran parte del impacto recibido por el pie también se reduce lo cual favorece la aparición de lesiones en la fascia.

Fascitis plantar

Consejos para prevenir la fascitis plantar

A continuación te damos cinco consejos para prevenir la fascitis plantar que te ayudarán si eres corredor habitual o sufres este problema con demasiada frecuencia:

+  Emplea en todo momento un calzado adecuado, sobre todo cuando vayas a caminar o a hacer deporte.

+  Evita permanecer durante mucho tiempo de pie o caminar descalzo, así como el calzado sin sujeción como ciertas sandalias o tacones.

+  Presta mucha atención al peso porque los kilos de más someten a la fascia plantar a un esfuerzo adicional.

+  Haz ejercicios de estiramiento de la pantorrilla con regularidad.

+  Puedes emplear algún tipo de vendaje o sujeción que amortigüe mejor tu pisada o incluso puedes recurrir a la utilización de una plantilla de corrección si es preciso.

Cómo tratar la fascitis plantar 

El tratamiento para la fascitis plantar deberá determinarlo tu médico una vez que se haya diagnosticado el problema, ya que cada persona deberá seguir unos pasos diferentes dependiendo de su sintomatología concreta. Las tres medidas principales son la administración de antiinflamatorios, el empleo de remedios caseros y la recomendación de algunos ejercicios de estiramiento para el talón entre los que se encuentran los siguientes:

+  Peso sobre una sola pierna: Para realizar este ejercicio deberás asegurarte de encontrar un punto de apoyo estable. Una vez localizado este punto, deberás adoptar la típica postura de “pata coja” sobre el pie lesionado A continuación, tendrás que levantar gradualmente la parte anterior del pie hasta dejar todo el peso del cuerpo sostenido en los dedos. Tras esto, deberás proceder a bajar lentamente asegurando de no sobrecargar el empeine. Puedes repetir este ejercicio unas diez veces.

+  Estiramiento de la pantorrilla: Colócate en frente de una pared y apoya las manos en ella manteniendo una pierna delante y la otra detrás. La pierna delantera tiene que quedar ligeramente flexionada, mientras que la trasera debe estar estirada y con la mayor parte de la planta del pie en contacto con el suelo. En esta postura, deberás echar el cuerpo hacia delante hasta notar una cierta tirantez en la pantorrilla. Una vez que notes esa tirantez, mantén la posición durante diez segundos y después relaja las piernas. Repite esta misma operación diez veces. 

+  Estiramiento con toalla: Siéntate en el suelo con las piernas estiradas, el tronco erguido y los pies rectos (con los dedos mirando hacia el techo). Pasa una toalla doblada (a modo de cinta) por detrás, a una altura por debajo de los dedos. En esta postura y tomando los extremos de la toalla con las manos, estira de ella hacia ti. Mantén la posición entre 10 y 30 segundos, relájate y repite el proceso diez veces.