Beber agua: ¿antes, durante o después de las comidas?

El mejor momento del día para beber agua

Almudena Rubio
Almudena Rubio Periodista

El momento del día para beber agua

Entre los mitos de la alimentación más extendidos en la sociedad se encuentra la creencia de que el agua engorda. Y, aún más, de que el agua durante las comidas es perjudicial para la salud, o que existen momentos exactos al día para beber una cantidad de agua concreta. ¿Qué hay de cierto en ello?

Sabemos que puede ser complicado de entender ya que no todo el mundo está de acuerdo con el hecho de beber agua: ¿antes, durante o después de las comidas? Te preguntarás en más de una ocasión. Bien, tus dudas van a quedar despejadas porque vamos a dar respuesta a todas y cada una de tus preguntas. ¡Mira, mira!

El momento del día idóneo para beber agua

El día tiene 24 horas y en todas ellas puedes beber agua, eso es así, ya que ayuda a mantener el cuerpo correctamente hidratado. Además, no todo el mundo necesita beber 2 litros de agua al día ya que esta cantidad varía en función del sexo, de la estatura o del peso. Lo que sí está claro es que hay que beber, por lo menos, un litro diario para mantener una salud inmejorable.

Sin embargo, mucha gente considera que existen ciertas ocasiones en las que no deberíamos ingerir líquido porque puede ser perjudicial para el organismo, sobre todo en las comidas, antes o después de realizarlas. Vamos a verlo con detenimiento.

+ Agua antes de comer

Hay quien asegura y afirma con rotundidad que beber agua antes de las comidas puede ayudar a bajar de peso. Y lo cierto es que no se equivocan, ya que la ingesta de líquidos ayuda a controlar esas calorías que ingerimos posteriormente. ¿La razón? El agua tiene capacidad de saciar, por lo que una vez que nos sentemos a comer tendremos menos hambre del que teníamos.

Aunque suene muy bien eso de adelgazar solo con beber agua, debes tener mucho cuidado con esto. Beber una gran cantidad de agua justo antes de las comidas (más de tres vasos) puede volverse en tu contra ya que podría modificar el pH del estómago perjudicando en gran parte a la digestión.

La clave está en beber pequeñas cantidades de agua antes de las comidas, solo si te apetece hacerlo. Si tienes sed justo antes de comer, ¿por qué no vas a poder beberte un vasito de agua? Podrás aprovecharte, además, de los beneficios de la hidratación en tu organismo. Pero si deseas adelgazar, será mejor que pruebes a hacer una dieta sana y equilibrada y dejes de beber agua en exceso.

+ Agua mientras comes

Seguro que más de una vez has oído a alguien afirmando que beber agua durante las comidas te ayudará a adelgazar. ¿Cómo es posible esto? Igual que te contábamos anteriormente, el agua durante las comidas puede hacer que te sacies antes y, por tanto, tengas menos hambre.

Por su parte, hay otra corriente que asegura que el agua durante las comidas engorda. ¡Pero se equivocan! El agua tiene 0 calorías, y no aporta nada al balance energético. Por lo tanto, el agua no engorda ni antes, ni después ni durante las comidas.

No es aconsejable, sin embargo, beber en exceso durante las comidas. Y mucho menos lo es beber mientras se tiene un alimento dentro de la boca ya que no solo podrías ahogarte, también es perjudicial para la digestión. La saliva está generando Ptialina, una enzima que ayuda a la digestión de todos los alimentos. Cuando bebes agua en exceso, esta enzima podría no estar mezclándose correctamente con todo lo que has ingerido, y la digestión será mucho más complicada.

Pero volvemos a recalcar: solo es perjudicial cuando bebes agua excesivamente. No se trata de que comas sin beber, ni mucho menos. Se trata de que comas y bebas como habitualmente haces, entre bocado y bocado, masticar bien y no ingerir demasiada cantidad de agua en este proceso.

+ Agua después de comer

Un mito muy extendido entre la población es que el agua después de comer no es para nada aconsejable. Y no se equivocan, pero debemos puntualizar que en estos casos se trata de una ingesta de agua en cantidades demasiado desorbitadas, y lo que hay que hacer es beber sin pasarse.

Hay muchos especialistas en la materia que recomiendan beber agua a partir de unas horas después de la comida. La razón está en que los jugos digestivos se deben mantener sin diluir para que los alimentos se diluyen de la mejor manera posible y la digestión sea la más correcta.

En definitiva, la recomendación está en esperar al menos media hora desde que terminas de comer para beber agua. Pero, como siempre ocurre, si tienes mucha sed no va a pasar nada por beber un vasito pequeño. Lo importante es tener claro que las grandes cantidades de agua justo antes, después o durante la comida no son nada buenas. Se debe beber de manera relajada y en pequeñas cantidades durante todo el día para mantener el cuerpo correctamente hidratado.

¿Agua fría, templada o caliente?

Una vez aclarado el tema de la correcta ingesta de agua, toca el turno de resolver otras muchas dudas que pueden surgir en torno al agua. Una de las que más se escucha en los últimos tiempos es la temperatura correcta a la que tiene que estar el agua, sobre todo cuando terminamos de comer.

Por norma general, todo el mundo prefiere beber agua fría que agua caliente. El agua fría nos ayuda sobre todo en verano, cuando las altas temperaturas aprietan y queremos que el calor de nuestro cuerpo desaparezca, ¿verdad? En estos casos, has de saber que el agua demasiado fría es un tanto perjudicial para la salud.

Lo ideal es beber agua tirando a templada o del tiempo (o si te atreves con caliente, adelante) una vez que has finalizado tu comida. Pero, ¿por qué sería perjudicial para el organismo beber agua demasiado fría? La razón se encuentra, como no, en el proceso de la digestión.

Cuando el cuerpo realiza la digestión después de ingerir todas las comidas reúne todo el calor posible de los órganos que participan en ella. Es por esta razón por la que mucha gente tiene algo de frío después de comer y nota que la temperatura corporal baja considerablemente.

Si bebes agua demasiado fría en el momento justo de después de comer, podrías interceder en la digestión y bajar la temperatura de los órganos. De esta manera, el desarrollo del proceso se vería interrumpido y podría tardar un poquito más de lo habitual. Lo ideal es esperar un poquito para beber el agua fría hasta que los alimentos se hayan procesado correctamente.

 

Si todavía te queda alguna duda sobre los mitos que existen en torno al agua, ¡no te preocupes! Marina Díaz-Naranjo y Axel Ceinos Moraza, dietistas y nutricionistas, nos contaron todo lo que deberías saber en nuestro I Encuentro #EntreNosotras. ¡No te lo pierdas!