Doromanía: cuando dar y recibir regalos se convierte en obsesión

Los peligros y consecuencias de regalar compulsivamente

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Todo lo que deberías saber sobre la doromanía

Los regalos nos gustan a todos. Y no solo recibirlos, también hacerlos, ¿verdad? Al fin y al cabo se trata de una muestra de cariño, de una señal bien clara de que esa persona estaba pensando en ti cuando ha comprado el regalo. Puede parecer que no hay nada negativo cuando hablamos de regalo, ya que se trata de un momento feliz para ambas partes pero, ¿qué pasa cuando dar y recibir regalos se convierte en una obsesión? La doromanía es un trastorno tan serio como cualquier otra manía.

Qué es la doromanía

La palabra manía ya la conocemos y por eso sabemos que además de ser un acto particular y excéntrico, también puede ser todo un trastorno. Por su parte, la palabra doro en griego significa "regalo" o "don", así que a través de la etimología puedes hacerte una idea de lo que significa la doromanía.

Pero tal vez no puedas hacerte tanta idea del verdadero significado de la doromanía o de todo lo que implica este trastorno. Porque es cierto que a todos nos gustan los regalos, que no solo se trata de la excitación previa a abrir el envoltorio, que también está la inmensa felicidad cuando vas a un comercio buscando algo especial para una persona también especial.

A la mayoría de las personas nos gusta hacer regalos y lo triste es que no podemos hacerlos siempre que queremos. Lógicamente existen unos límites que en este caso son más bien económicos, porque lo cierto es que cualquier día es bueno para hacer un regalo. Sin embargo, a las personas con doromanía no les frena nada, hacen regalos de una forma excesiva que sobrepasa todas sus posibilidades.

¿Cuáles son las causas de obsesionarse por los regalos?

Causas y consecuencias de la doromanía

No se entienden bien las causas de la doromanía. ¿De dónde surge la necesidad de hacer regalos a todo el mundo, todos los días? Sin duda se trata de un mecanismo similar al de la oniomanía o la adicción a las compras. Ves un objeto, piensas en una persona, los relacionas inmediatamente y en el fondo de tu corazón sabes que ambos, objeto y personas deben estar juntos.

La base de la doromanía puede ser un sentimiento sincero de cariño hacia algunas personas, pero más frecuentemente se trata de ciertas carencias y de la necesidad de aceptación. ¿Cómo no te va aceptar esa persona con tantos regalos que le haces? Atención a la autoestima porque si bien los problemas de autoestima no tienen que ser la causa de esta obsesión por los regalos, sí es uno de los factores que favorecen su desarrollo.

Más evidente que las causas de la doromanía son las consecuencias. Y la principal de ellas es el desastre económico de la persona que sufre este trastorno, que puede llegar a arruinarse. Los números rojos, los préstamos y los engaños a familiares en materia de dinero son habituales en el día a día de una persona con doromanía.

Tratamiento de la doromanía

Pero como cualquier manía, la obsesión por los regalos se puede superar. Como se trata de una costumbre bastante aceptada, se tarda un tiempo en descubrir que una persona tiene un trastorno de este tipo. Generalmente no ocurre hasta que no se revisan las cuentas y se descubre que está haciendo regalos muy por encima de sus posibilidades.

Para entonces, esa persona ya ha entrado en una dinámica de ansiedad que solo encuentra cierto alivio cuando hace un regalo más. La ayuda psicológica es fundamental, aunque en algunos casos se puede necesitar también un tratamiento farmacológico.

Y la terapia que elija el profesional no la conocemos desde estas líneas que son solo orientativas. Pero en cualquier caso deberá centrarse en el tratamiento de la alta ansiedad que genera cualquier trastorno maniaco y, en este caso concreto de la doromanía, tendrá que hacer intervenciones para mejorar la autoestima y aprender otro tipo de habilidades sociales.