Tanatomanía: la obsesión por la muerte que limita tu vida

¿Tienes una extraña fijación por la muerte?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Te obsesiona la muerte? Es normal que no quieras morir, que te dé miedo pensar en ese momento o que te aterre la idea de perder a un ser querido. Cualquier preocupación, cualquier obsesión comienza a ser un trastorno cuando impacta, afecta o limita tus actividades diarias. Si crees que la tanatomanía u obsesión por la muerte está limitando tu vida, será mejor que busques ayuda cuanto antes. Te contamos todo en nuestro diccionario de manías

Qué es la tanatomanía

La tanatomanía es la obsesión por la muerte. Es un trastorno muy peligroso, ya que la persona que lo sufre puede llegar a plantearse el suicidio. Comparte rasgos con la tanatofobia, aunque si bien la fobia es paralizante, la manía empuja a la acción. ¿Y cómo actúas cuando se trata de la muerte?

Esa obsesión por la muerte surge de una situación muy natural que es el miedo a morir. No solo se trata de miedo, también de esa curiosidad por saber qué ocurre después de la muerte, qué hay al otro lado, ¿realmente se acaba la vida tras la muerte? Estas preguntas existenciales que nos hemos hecho y nos haremos desde que el mundo es mundo se pueden convertir en una obsesión por obra y gracia de la ansiedad.

Los pensamientos obsesivos, recurrentes o intrusivos son uno de los síntomas más aterradores de la ansiedad. ¿Cómo frenas esos pensamientos que te envuelven en un halo funesto? Lo cierto es que muy difícil gestionar este tipo de pensamientos sin ayuda psicológica.

Por qué te obsesiona la muerte

Si solo fuera una cuestión de miedo, estaríamos hablando de tanatofobia. Pero no es solo eso, es toda una obsesión que se genera alrededor de la muerte. De la nuestra y de la de los demás. ¿Qué ocurre tras la muerte? Puede que no ocurra absolutamente nada, pero mientras estemos vivos no lo sabremos.

Porque no nos va a dar tiempo a hacer todo lo que queremos hacer, porque no vamos a estar todo el tiempo que nos gustaría con nuestros seres queridos, porque nos inquieta lo que les ocurra a ellos y a nosotros. De ahí las dudas respecto a la muerte física, ¿enterramiento o incineración? ¿Y si le quitas la posibilidad de volver? ¿Volver de dónde? ¿Volver cómo?

La preguntas no se terminarían nunca de formular y tampoco de responder. Porque no hay respuesta. Y es precisamente esa falta de control sobre la muerte lo que dispara la ansiedad hasta el extremo de la obsesión. Las personas con tanatomanía quieren saberlo todo acerca de la muerte. Y todo no se puede saber.

Cómo aceptar la muerte

El tema de la muerte, si no quieres que se convierta en una obsesión, hay que aceptarlo de forma natural. Es uno de esos pocos ámbitos en los que es mejor no indagar demasiado, ya que las respuestas nunca nos dejarían satisfechos, si acaso con ganas de más. Si acaso con necesidad de más. Y ahí llega la obsesión.

Tengas miedo de la muerte o sientas mucha curiosidad, la única solución saludable es aceptarla con naturalidad. Sabes que es inevitable, sea lo que sea, signifique lo que signifique la muerte, es algo inevitable. En ti y en los demás. ¿Te puedes preparar para algo así? No lo creemos, pero la práctica de la aceptación en tu día a día al menos reducirá esa sensación de inmensidad inabarcable.

¿Tomarte la muerte no como un final, sino como el inicio de algo nuevo te alivia o te desespera más? ¿Tal cantidad de preguntas no te llevan al agotamiento mental? Pues entonces vamos a dedicarnos a vivir el día a día y cuando llegue la muerte, ya nos ocuparemos de ella.