Hipnomanía: cuando dormir se convierte en una obsesión

Características del deseo de dormir continuamente

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Qué es la hipnomanía? Características de la obsesión por dormir

Las manías son trastornos obsesivos compulsivos dentro de la tan temida ansiedad que a veces pueden limitar hasta el extremo la vida de la persona que la sufre. En el caso de la hipnomanía o cuando dormir se convierte en una auténtica obsesión nos colocamos ante un problema que puede estar relacionado con otras dolencias, desde los trastornos del sueño hasta la depresión. Si quieres saber más sobre la hipnomanía, te lo contamos en nuestro diccionario de manías.

Qué es la hipnomanía

La hipnomanía es el deseo incontrolable por dormir. No es esa sensación de quedarte en la cama cinco minutos más, ese apego que generas hacia la cama en los meses de invierno o la necesidad de echarte una siesta los lunes después de comer. No es una querencia a la cama, es una necesidad de dormir que te acompaña durante todo el día.

En el imaginario de los dioses griegos Hypnos era la personificación del sueño y ya sabemos lo que significa la palabra 'manía' y todas sus implicaciones. En ocasiones se trata de una rareza, otras veces es un costumbre y, en los casos patológicos, se convierte en obsesión. Obsesión por dormir.

Necesitas dormir sea como sea. Da igual si has dormido mucho o poco, pero te levantas con un único pensamiento: quiero dormir. Hay que distinguir la hipnomanía de la clinomanía, que es la necesidad de estar en la cama independientemente de si se duerme o no. Como te puedes imaginar, el deseo incontrolable por dormir puede ocasionar graves consecuencias.

Causas de la hipnomanía

Consecuencias de la hipnomanía

Las consecuencias de la hipnomanía comienzan por la somnolencia. Sea o no una cuestión fisiológica, ese pensamiento obsesivo con dormir te induce a un estado de somnolencia que puede ser muy peligroso porque interfiere en tu estado de alerta y en tus actividades cotidianas. ¿Te imaginas pasar todo el día con sueño? El deseo de ir a dormir lo inunda todo, por lo que tu concentración se reduce al mínimo y actúas como un autómata con el piloto automático puesto pero sin prestar atención.

Porque toda tu atención la ocupa el sueño y las ganas de dormir. Así, es frecuente sufrir una bajada en el rendimiento laboral o académico, una gran dificultad para cumplir con tus responsabilidades y obligaciones y hay que tener cuidado con esos olvidos habituales o falta de memoria. Tu cabeza solo puede pensar en una cosa: dormir.

Cómo tratar la hipnomanía

Las causas de la hipnomanía pueden ser variadas. Por un lado está el trastorno de ansiedad que te lleva a la obsesión por el sueño y a la compulsión por dormir. En este caso hay que buscar un tratamiento psicológico y, en muchos casos, psiquiátrico, debido a la necesidad de fármacos.

Pero antes de buscar el mejor tratamiento conviene buscar la causa concreta, ya que la hipnomanía puede estar ocasionada por una depresión. Las personas depresivas sienten la necesidad de dormir como una vía de escape a esa realidad oscura que las atenaza. Al principio se puede vencer la tentación de irse a dormir, pero con el tiempo, la depresión merma las fuerzas y es casi inevitable ceder al impulso de dormir.

Dormir para no pensar, en el caso de la depresión. Y dormir para poder pensar mejor en caso de que la hipnomanía se deba a un trastorno del sueño. Sufrir de insomnio también puede llevarte a esta manía y es entonces cuando la necesidad de dormir se convierte más que nunca en una obsesión. Una obsesión que, por otro lado, es la misma que te impide dormir con normalidad.

Por eso es importante que si crees que sufres hipnomanía busques ayuda de todo tipo de profesionales. Empezando por el médico de cabecera y el neurólogo que descarten problemas fisiológicos y siguiendo con un tratamiento psicológico que será el que te ayude a superar este trastorno obsesivo.