Crematomanía: ¿Tienes un deseo obsesivo por el dinero?

Cuando el dinero nunca es suficiente

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Qué es la crematomanía? Todo sobre el deseo obsesivo por el dinero

Seguro que te gustaría tener más dinero. ¡A quién no! Si en el mundo en que vivimos parece que nunca tenemos suficiente. Y es cierto que un buen número de personas viven con escasos medios y con problemas para llegar a fin de mes, por eso no se puede hablar de un trastorno en estos casos por más que no podamos dejar de pensar en el dinero. Pero el problema existe, y resulta bastante preocupante ¿verdad? Te hablamos de la crematomanía o el deseo obsesivo por el dinero en nuestro diccionario de manías

Qué es la crematomanía

La crematomanía es el deseo obsesivo por el dinero o por acumular dinero y riquezas. ¿Te ha sucedido? Seguro que te pasa que siempre necesitarías más dinero para pagar las facturas sin aguantar la respiración, para hacerte ese viaje soñado o para darte esos caprichos a los que no puedes acceder. Tranquila, no todo el deseo de más dinero es crematomanía.

La crematomanía la sufren esas personas que buscan no solo dinero y riquezas, sino el reconocimiento social de una forma patológica. Personas con negocios florecientes o carreras profesionales imparables que dedican su vida a tener más y más dinero. ¿Por qué y para qué? Como todas las manías se trata de un trastorno y debería tratarse, aunque en nuestra sociedad esté muy bien visto adorar el dinero por encima de todo.

Consecuencias de la crematomanía

Por encima de todo. Esa es la clave para diferenciar el deseo de mejorar tu calidad de vida y la patología o manía. Para las personas que sufren crematomanía nunca es suficiente, siempre quieren más. Y anteponen esa obsesión por el dinero a todo lo demás: a su familia, a sus amigos, a su vida personal... Todo se convierte en dinero.

Seguro que te viene a la cabeza alguna persona de éxito reconocido, una persona envidiada por todos los demás, que hace ostentación de su alto nivel de vida. Una persona con mucho dinero, pero para ella no es suficiente, porque quiere más. Con la mitad de su dinero la mayoría nos dedicaríamos a disfrutar de la vida en una isla soleada, pero esa persona no ha terminado de acumular riquezas. Siempre quiere más.

El apego excesivo al dinero es una enfermedad y como tal hay que tratarla pero, ¿quién se atreve a diagnosticar crematomanía cuando parece que el camino correcto siempre es ascender, tener más y más? Como sociedad deberíamos hacer examen de conciencia por encumbrar una obsesión como la del dinero que puede llegar a destrozar la vida de la persona que sufre esta manía.

Entre las consecuencias de la crematomanía se encuentra la anulación personal. La persona está tan obsesionada en conseguir dinero, más dinero, que pierde el contacto con la realidad. Se produce una despersonalización para convertirse en una máquina de generar riquezas.

Características de la crematomanía

¿Sufres crematomanía?

Por suerte la crematomanía no es una enfermedad al alcance de cualquiera. Una cosa es que los pobres mortales queramos tener más dinero para vivir con un poco más de tranquilidad y otra cosa es que no puedas dejar de pensar en el dinero. Que el dinero sea tu obsesión.

Lo primero que hay que hacer es reconocer si sufres o no este trastorno. Una vez identificado, podrás comenzar a pedir ayuda a los especialistas de la psicología para poder continuar tu vida de la mejor manera posible. Algunos síntomas son

+ Pasas la mayor parte del tiempo pensando en el dinero, y tu vida gira en torno a él.

+ Buscas estrategias para ganar mucho más dinero, a pesar de que ya tengas algo ahorrado. Nunca es suficiente para ti. 

+ Catalogas a las personas que conoces en función de su riqueza o de su economía, no de su personalidad o de sus gustos. 

+ Sientes frustración aunque todo te vaya bien, porque desearías que te fuera todavía mejor

+ Sientes envidia de las personas ricas, y te gustaría ser como ellas 

+ Te produce tristeza el éxito ajeno, y sientes cierto resentimiento hacia esas personas que triunfan en la vida. En vez de alegrarte por ellas, te produce cierto rechazo. 

+ Sobre todo, y lo más importante, es activar la señal de alarma si piensas que es el dinero el que te dará la felicidad.