Lenguaje corporal de la depresión: tus gestos hablan de tu estado anímico

Cuando la tristeza y el bajo estado de ánimo se refleja en el cuerpo...

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Los casos de depresión aumentan cada día, pero todavía no nos atrevemos a hablar abiertamente de un problema que hemos sufrido, estamos sufriendo o sufriremos en nosotras mismas o en la figura de una persona cercana. La depresión es un enfermedad cruel e incomprendida, pero no tan invisible como pensamos, ya que se puede evidenciar en los gestos. Analizamos el lenguaje corporal de la depresión para poder detectarla cuanto antes.

La depresión tiene su propio lenguaje corporal

Pocos dudan ya de esa unión entre mente y cuerpo. Lo que ocurre en la mente se refleja en el cuerpo y también ocurre exactamente al revés. Nuestro lenguaje corporal cambia cuando sufrimos ansiedad, depresión o algún trastorno emocional y lo hace de forma inconsciente, a modo de ese grito de auxilio que nosotras no nos atrevemos a dar. Puede que nos cueste pedir ayuda verbalmente, pero nuestro cuerpo lo hace a través de los gestos.

Cuando tu mundo interior se hunde, es normal que las huellas sean visibles también en el exterior. Además de las numerosas enfermedades y dolencias que se somatizan con la depresión, los gestos también pueden alertarte de que una persona está deprimida. O tal vez te está ocurriendo a ti. ¿Te has fijado en tu lenguaje corporal últimamente? Presta atención a cómo tu cuerpo te dice que tienes depresión.

+ Movimientos lentos

La depresión te hunde y te paraliza y eso se observa en unos movimientos más lentos, al hablar, al caminar, cuando haces la compra, cuando comes, cuando estás con tus amigas...

+ Postura corporal cerrada

Generalmente, en momentos de depresión se adopta una postura corporal cerrada y el lenguaje corporal se hace menos expresivo. No es necesariamente por la medicación, en caso de que estés tomando antidepresivos, sino que la propia depresión reduce tus expresiones y tus gestos al mínimo.

+ En la mirada...

La mirada revela tantas cosas que no esperábamos que se quedara callada a la hora de advertir de un problema de depresión. La mirada gacha en las interacciones sociales y la mirada perdida cuando estás a solas son las señales más evidentes.

Y continuando con los ojos, la depresión también hace que tus párpados se caigan. No es solo una cuestión de edad, es la desesperanza de ese estado depresivo en el que lo que ves a tu alrededor te resulta tan desalentador.

Fruncir el entrecejo también ocurre en los casos de depresión, aunque es un gesto más suave y menos rígido que en los casos de ansiedad, como si ya te hubieras rendido a los pensamientos negativos que están creando tu mundo.

+ En la boca...

De la misma forma que los párpados caídos reflejan un estado depresivo, también lo hacen los labios, que se curvan hacia abajo. Es difícil sacar una sonrisa a una persona con depresión y según va pasando el tiempo, la forma de los labios tiende a cierta rigidez y permanencia en la tristeza.

+ En la cabeza y en el tronco...

La cabeza tiende hacia abajo cuando tienes depresión y lo mismo ocurre con los hombros. Son frecuentes los dolores de espalda porque sueles estar encogida, una postura que se adopta cuando tienes miedo. Y con la depresión tienes mucho miedo, ¿verdad?

+ En los brazos...

¿Conoces los beneficios de los abrazos? Seguro que sí, por eso habrás observado en ti misma o en alguna persona con depresión que se abraza a sí misma con una mano en lo que se denomina autoabrazo. Es el instinto de protección o la necesidad de sentirse un poco más segura.

Si te ves reflejada en estos gestos, no dudes en pedir ese abrazo que necesitas. Y busca también ayuda especializada, porque cuanto antes comiences a tratar la depresión, antes podrás recuperar tu vida.