7 beneficios del ajo como planta medicinal que no debes pasar por alto

Propiedades del ajo para el buen funcionamiento de tu organismo

Laura D
Laura D Periodista

Tan potentes como su olor y su sabor son las propiedades con las que cuenta el ajo. Desde la antigüedad se ha utilizado tanto como condimento en las comidas como pomada o mezcla para aprovechar todos los beneficios que nos puede aportar. Originario de Asia y con la fama de haber espantado a los vampiros durante siglos, el ajo es un ingrediente fundamental en la dieta mediterránea. 

El ajo como planta medicinal es un gran antiséptico natural, pero también es expectorante, capaz de regenerar la flora intestinal y regular la función tiroidea. Además, ayuda a la normalización de los niveles de glucosa en la sangre y previene el envejecimiento... ¡Pero no solo eso! En Diario Femenino vamos a enumerarte los 7 beneficios del ajo como planta medicinal que no debes pasar por alto si quieres aprovecharte de todas sus ventajas. ¡Toma nota! 

Blanco, negro, morado... Los diferentes tipos de ajos

Antes de enumerar todas las propiedades y beneficios que tiene el ajo, es importante señalar los diferentes tipos que existen para que puedas escoger el que mejor se adapte a tus necesidades. El más común es el blanco, caracterizado por su sabor fuerte y envoltura seca. Las cabezas de este tipo de ajos suelen tener más dientes que el resto, y se pueden conservar durante mucho más tiempo. Son perfectos para guisos, ensaladas y salteados. 

Otro de los más conocidos es el ajo negro, que nace de un proceso de fermentación del ajo blanco sometido a altas temperaturas. Desarrolla entonces una textura suave, un sabor peculiar y un color oscuro. Se puede utilizar en todo tipo de recetas, como utilizaríamos el ajo blanco, aunque podemos innovar con un hummus de ajo negro o croquetas de este mismo ingrediente con queso azul, por ejemplo. 

Junto a estos dos (los más conocidos) podemos encontrar los ajos morados, mucho más suaves de sabor y con un ligero toque picante. También están los rosados, violetas o colorados con un sabor mucho más fuerte y potente. Como ves, en la variedad está en gusto. Seguro que encuentras el tipo que más te gusta y consigues sentirte cómoda introduciendo este tipo de alimento en tu día a día para que te ayude con la salud de tu organismo

Los múltiples beneficios del ajo para tu salud

1 Es antioxidante y ayuda a la circulación de la sangre

El ajo es rico en vitamina B, lo que hace que la sangre sea lo suficientemente líquida como para evitar el riesgo de trombos que pueden terminar en infartos de corazón o embolias cerebrales. Este efecto se ha llegado a comparar incluso con medicamentos que tienen ese mismo objetivo: evitar la coagulación excesiva de la sangre. Pero además, el ajo ayuda a disminuir el colesterol malo y sus propiedades antioxidantes protegen las defensas del organismo, y previenen el Alzheimer y la demencia.

2 Un antibiótico sin consumir químicos

Si bien es cierto que se recomienda consultar a tu médico para averiguar si te recomienda o no ingerir ajo, este producto se puede utilizar como antibiótico. ¿Para qué sirve? Entre otras cosas, trata infecciones leves, cicatriza heridas y cura gripes y resfriados. 

3 Mejora tu salud ósea

Otra de las propiedades con las que cuenta el ajo consiste en reforzar tanto la salud de los huesos como la de los tendones, gracias su contenido en selenio. 

4 Ayuda a la descongestión

Si tienes un resfriado y tos, se te agarra con facilidad la gripe al pecho o cuentas con mucha mucosidad, este alimento puede ayudarte a descongestionar, dilatar los bronquios, suavizar las mucosas, estimular el sistema inmunitario y a reducir significativamente la duración de los síntomas. Esta es la razón por la que resulta perfecto para utilizar frente al asma, la sinusitis o la bronquitis.

5 Perfecto para la piel

Gracias a sus propiedades el ajo protege y ayuda a regenerar la piel. Sus antioxidantes estimulan la renovación celular y ayudan a eliminar también el acné. 

6 Estimula la producción de hierro

Si sueles contar con niveles de hierro bajos o incluso con episodios de anemia, el ajo te vendrá muy bien. La razón es que aporta beneficios a tu sangre que pueden rebajar la anemia y aumentar tus niveles de hierro. Eso sí, cuidado con abusar de su ingesta porque podría causarte el efecto contrario

7 Ayuda a la digestión

Debemos advertirte que esta propiedad depende mucho de las personas: hay personas a las que el ajo no les sienta nada bien porque les produce digestiones pesadas o incluso llegan a generar indigestiones. Sin embargo, a otras les ayuda a realizar mejores las digestiones gracias a la estimulación de ácidos gástricos que produce. 

El ajo y el mal aliento: ¿cómo evitarlo? 

Si no quieres que el ajo te cause un mal aliento o te repita, lo primero que debes hacer es eliminar el germen que concentra tanto su olor como sus propiedades más indigestas. Para ello, lo primero que debes hacer es aplastar el ajo con la hoja del cuchillo para poder pelarlo con facilidad. Después, simplemente tendrás que partir el diente por la mitad y retirar el germen verde. Tras esto podrás usar el ajo como quieras.

Si después de consumirlo, y habiendo hecho lo que te acabamos de indicar, sigues teniendo mal aliento prueba a masticar hierbabuena o a ingerir una infusión de canela, té verde o un vaso de leche. Estos productos pueden ayudarte a eliminar el mal aliento causado por productos como el ajo.

Trucos para introducir el ajo en el día a día

Es cierto que el ajo se puede consumir de cualquier manera, sin embargo debes saber que este producto mantiene todas sus propiedades cuando está crudo. Por esta misma razón, se recomienda tomarlo de esta manera de vez en cuando. El ajo es un gran condimento para introducir en tu alimentación en lugar de la sal. Da mucho sabor, acompaña platos, ayuda a tu salud y aporta un matiz o sabor diferente a las recetas. ¿Cómo ingerirlo diariamente? ¡Atenta a estos consejos! 

- En el desayuno: Si no estás muy acostumbrada a meter ajo en tus comidas, puedes empezar restregando un ajo en el pan de las tostadas que comes en el desayuno. Solo necesitarás pan tostado, aceite, sal y, si quieres, un poquito de tomate. Echa un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el pan, frota un diente de ajo sobre él y añade el resto de ingredientes. ¡Para chuparse los dedos! 

- En las comidas: El ajo puede ir cocido, machado o frito acompañando cualquier tipo de carne o plato. Una buena alternativa es preparar salsa alioli para acompañar, por ejemplo, una paella o una sepia a la plancha. O utilizar un poquito para aliñar una ensalada o un huevo frito.

- En las cenas: Deja los ajos (enteros o en trocitos) sofriendo en un chorrito de aceite y añade unas gambas o gulas para hacerlas al ajillo. Otra opción es hacer un revuelto de huevos con ajetes y trigueros. Corta los trigueros y hazlos en una sartén a la plancha hasta que se ablanden un poco. Sofríelos con un picadillo de ajo y añádelo todo a los huevos batidos para terminar haciendo el revuelto.

 

Ahora que ya sabes todos los beneficios del ajo, nunca está de más recordarte que es muy recomendable no abusar en exceso de un alimento. Escucha a tu cuerpo para saber lo que te pide y lo que no y, a la vez, lo que te sienta bien y lo que no. Y, por supuesto, consulta al médico para saber hasta qué punto podrás utilizar el ajo como planta medicinal para tus dolencias.