El experimento ruso del sueño: ¿qué pasaría si jamás durmiéramos?

La necesidad de dormir para mantenernos vivos

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Para algunos dormir es un placer y la hora de acostarse siempre es bienvenida. Pero otras personas consideran que dormir es una pérdida de tiempo, que el tiempo que pasas durmiendo se lo estás robando a estar viviendo o, peor, a estar trabajando, y procuran dormir lo menos posible. Algunos incluso sueñan con no dormir nunca, con mantenerse despiertos. ¿Sabes qué pasaría si nunca durmiéramos? Esta pregunta la responde el legendario experimento ruso del sueño. Abre bien los ojos porque es un episodio espeluznante. En Diario Femenino te lo contamos.

En qué consiste el experimento ruso del sueño

Cuentan que fue en los años 40 cuando investigadores rusos de lo que entonces era la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) se decidieron a experimentar con un gas de reciente invención que aspiraba a eliminar la necesidad de dormir. ¿Te imaginas no tener que dormir nunca? ¿Qué pasaría si jamás durmiéramos? Con estas preguntas eligieron no tan voluntariamente a cinco prisioneros de guerra para que probasen los efectos de ese gas estimulante.

Los sujetos del experimento estaban encerrados en una cámara con agua y comida para un mes y también estaban vigilados por cámaras y micrófonos que había por la habitación. Con todo listo, el gas empezó a hacer su efecto y allí nadie dormía ni preguntaba por dormir. Los cinco primeros días todo fue bien, pero a partir de ahí...

La cosa se empezó a poner fea cuando los prisioneros empezaron a sospechar unos de otros, sufrían paranoias y alucinaciones, gritaban sin descanso y uno de ellos incluso se arrancó las cuerdas vocales. Los demás, al verlo, ni se inmutaron. Un día se hizo el silencio en la habitación y los militares entraron. Se encontraron con la comida intacta, a los prisioneros con los músculos y la piel desgarrados; se lo habían hecho ellos mismos.

Los soldados intentaron sacarlos de la habitación, pero los prisioneros se negaron. Pedían a gritos más de ese gas y atacaron a los soldados. Finalmente, fueron llevados a las instalaciones médicas y no conseguían dormirlos por mucho sedante que les administraran, mientras ellos seguían pidiendo más gas porque no querían dormir.

La verdad sobre el experimento ruso del sueño

¿Cómo crees que acabó este experimento? Las escenas dantescas en las instalaciones médicas pasaban por gritos, ataques al personal médico y cirugías sin anestesia. De los cinco prisioneros o sujetos del experimento quedaron vivos tres que fueron devueltos a la cámara en un estado de extrema agitación. Se calmaron en cuanto volvieron a recibir el gas, uno de ellos murió en cuanto se tranquilizó.

Los otros dos murieron disparados por los investigadores ante la imposibilidad de entrar a la habitación sin ser atacados por esos individuos que ya apenas tenían piel, acostumbrados como estaban a arrancársela ellos mismos. En fin, toda una historia de terror.

Y en película de terror lo dejaremos porque el experimento ruso del sueño es una leyenda urbana que surgió no de los científicos rusos sino de las mentes imaginativas de Internet. Lo que hoy llamaríamos fakenews, que se inició en un foro en el que los usuarios añadían contenido a la historia. Pero no, el experimento ruso del sueño nunca se realizó.

Experimentos reales sobre la falta de sueño

Sin embargo, sí se han realizado otros experimentos sobre el sueño o, más bien, sobre la falta de sueño. La pregunta de cuánto tiempo podemos estar sin dormir sigue en el aire. Y, bueno, en realidad lo del estudiante Randy Gardner fue más un intento de batir el récord de tiempo sin dormir y no tanto un experimento en sí. Sin embargo, su proeza fue documentada por la Universidad de Stanford.

Este estudiante pasó sin dormir 11 días en el año 1964. Y veamos las reacciones de su organismo según iban pasando las horas de vigilia obligada. A las 24 horas Randy seguía bien, ¿quién no ha pasado 24 horas sin dormir? No obstante, sus reflejos se volvieron más lentos. La irritación comenzó a los 3 días sin dormir y en el día 5 tuvo alucinaciones creyendo que era un deportista famoso o confundiendo las señales de tráfico con personas.

A partir del día 7, Randy empezó a notar mucho dolor de cabeza y pérdida de memoria. La Universidad constató que sus habilidades cognitivas estaban muy mermadas y que su salud estaba en grave riesgo. El estudiante aguantó hasta el día 11 en un intento de entrar en el Libro Guinness de los récords aunque más tarde sería superado por una australiana que aguantó 17 días. Por suerte, este tipo de hazañas jugando con el sueño ya no se permiten.

Lo que te sucedería si nunca durmieses 

Lo que sí se permiten son experimentos con animales para comprobar los efectos de la privación del sueño en el cerebro. Y un equipo de la Universidad Politécnica delle Marche en Italia, lo hizo con roedores. Las conclusiones de ese estudio nos dan una idea de qué pasaría si nunca durmiéramos o qué pasa cuando estamos mucho tiempo sin dormir. Y básicamente ocurre que el cerebro se devora a sí mismo.

Algunos efectos se observan en tan solo una semana en forma de tics, inflamaciones cutáneas y alucinaciones. Por no hablar del cansancio extremo y de la aparición de síntomas similares a los del Alzheimer, pues está claro que el cerebro se ralentiza. Pero, ¿de verdad hay que probar qué pasa si no dormimos? No queremos meternos en el terreno de la ciencia, pero parece bastante evidente que experimentar con el sueño no es lo más saludable y no entendemos muy bien a dónde nos conduciría saber cuánto tiempo podemos pasar sin dormir.

Por qué necesitamos dormir

Hay que dormir. Dejemos esto claro porque dormir es una necesidad vital, nuestro cuerpo lo necesita para seguir en funcionamiento, nuestra mente lo necesita para regenerase. Y nosotros lo necesitamos para descansar. La tesis doctoral de Andrés Rodríguez Sacristán Cascajo sobre los trastornos del sueño y los hábitos en el dormir para la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla lo afirman: "El sueño es necesario para la conservación de la vida. También para el óptimo funcionamiento de todos los sistemas orgánicos. El sueño aparece como factor fundamental para el correcto desarrollo del sistema nervioso central". 

Aun así, los trastornos del sueño son cada vez más frecuentes y muchas veces son síntoma, causa o consecuencia, todo a la vez de problemas de ansiedad o depresión.

Sin llegar al extremo de comprobar qué pasaría si no durmiéramos nunca, con una mala calidad de sueño ya podemos observar cómo se producen trastornos alimentarios, aumento de peso, menor masa muscular, riesgo de diabetes, menor rendimiento, falta de concentración, mayor nerviosismo, agotamiento extremo y todas las consecuencias del estrés que son una lista interminable.

El aumento de los trastornos del sueño indica que no dormimos lo suficiente y eso es un problema. ¿Nos organizamos mal o no nos queda tiempo para dormir? O tal vez no se trata de una cuestión de tiempo, sino de calidad. Los expertos hablan de que una persona adulta debería dormir entre 7 y 9 horas. ¿Lo cumplimos? Puede que podamos pasarnos 9 horas en la cama, pero rara vez las pasamos durmiendo todo el tiempo y mucho menos durmiendo bien.

Y como dormir además de una necesidad es un placer, siempre proponemos dedicarle más atención a nuestros hábitos diarios antes de acostarnos. Es lo que llamamos la higiene del sueño y que son una serie de premisas que nos conducen a llegar relajados a la cama, con el foco puesto en descansar, sin molestias externas o internas y dejando solo un espacio reservado para los sueños. Todo lo demás, se invierte en descansar, en mejorar la calidad del sueño y lograr lo que muchos llaman un sueño reparador.

¿Y tú? ¿Habías oído hablar del experimento ruso del sueño? ¿Qué te ha parecido? ¡Coméntanoslo, te leemos!

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