Gases en la menopausia: posibles causas y eficaces soluciones

¿Por qué se producen y qué podemos hacer para evitarlos?

L.D

A lo largo de nuestra vida podemos tener momentos en los que nuestro cuerpo acumule gases y nos sintamos muy hinchadas. Bien puede ser por comidas copiosas, por movernos poco, por alimentos específicos o porque nuestro propio cuerpo los acumula por estrés o en ocasiones puntuales. Los síntomas de un exceso de gases son muy característicos, pues notamos la tripa hinchada, tenemos una presión muy específica, incomodidad y además una necesidad constante de expulsarlos.

Uno de los momentos de acumulación de gases más frecuentes en las mujeres es llegada la menopausia. Este proceso en el que se producen cambios hormonales y desaparece la ovulación en una mujer suele ocurrir entorno a los 45 - 55 años de edad. Los gases en la menopausia tienen unas posibles causas y eficaces soluciones que deberías conocer. ¡Atenta! 

¿Por qué se producen gases o flatulencias en la menopausia?

La razón específica de los gases en la menopausia son los cambios hormonales. Durante esta etapa se produce un desequilibrio grande de estrógeno, es decir, de la hormona sexual femenina que también influye enormemente en el movimiento intestinal. 

La acción del estrógeno como estimulante intestinal tiene repercusión en el funcionamiento de las tripas y, con este desequilibrio, es muy posible que lleguen los cambios en el movimiento digestivo y en la forma de procesar los alimentos. Por esta razón se puede producir, por ejemplo, un aumento de peso, una acumulación de grasa, estreñimiento y también un aumento de los gases. 

Soluciones para los gases durante la menopausia

Lo primero que debemos hacer para afrontar esta etapa es cambiar la mentalidad hacia la aceptación. Es un proceso natural que desencadena ciertos síntomas o cambios, y tener la mente abierta a aceptarlos nos ayudará a llevarlo mejor. ¿En qué más debemos fijarnos?

+ Alimentación

Probablemente hayas notado que antes de la menopausia podías comer más calorías de las que quemabas y no pasaba nada, pero ahora quizá sí. Por eso, el primer paso para ponerle remedio a esta molesta hinchazón es mirar a la dieta diaria. 

Debes fijarte muy bien en los alimentos que comes y observar si luego te resulta fácil hacer la digestión o, por el contrario, te dan pesadez Así, poco a poco podrás ir aislando e identificando aquellos alimentos que pueden resultarte más pesados o te producen muchos más gases.

Es posible que esto ya lo sepas, pero quizás haya algún alimento nuevo que antes no te provocaba gases ni acidez y ahora sí. Recuerda que tu cuerpo está en constante cambio, y hay ciertos alimentos que pueden favorecer la acumulación de gases, como la verdura cruda o las legumbres.  

+ La fruta

Además de fijarte en la alimentación que llevas diariamente, puedes incorporar a tu dieta ciertos alimentos que ayudan al proceso de la digestión. Estos pueden incluir algunas frutas, sobre todo aquellas que tienen grandes beneficios sobre los gases ya que pueden evitar su aparición. 

+ Incluye una rutina de deporte

Empieza a generarte una rutina diaria de ejercicio. No hace falta salir a correr, pero quizás andar durante un tiempo a paso rápido o ir a pilates te ayuden a generar una rutina de deporte que te vendrá genial, tanto para sentirte mejor y para ayudarte a quemar grasa como para reducir los gases.

+ Bebe mucha agua

Beber agua de forma natural o en infusiones también reducirá esa hinchazón de la que venimos hablando. Para reducir los gases las infusiones de jengibre, anís o manzanilla, gracias a su acción relajante, estimulan el proceso de digestión y ayudan a mejorarlo. También puedes incluir en tus comidas el zumo de limón (sin pasarte), pues reduce la formación de gases en el estómago.

+ Acude a un profesional

Si notas que los gases no desaparecen, ni siquiera siguiendo todas las indicaciones que acabamos de darte, será mejor que busques ayuda de un profesional. Será precisamente él quien te de las pautas para llevar una dieta específica y adaptada a tus necesidades.