Enamorada de dos hombres a la vez: ¿es posible?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El mundo de las relaciones de pareja es tan complejo que a veces no podemos colocar cada sentimiento en una categoría determinada. Cada persona ama de una forma distinta y está influenciada por circunstancias diferentes, y esa particularidad es precisamente lo que nos hace atractivas o no para los demás. Parejas tradicionales, amores imposibles, relaciones liberales, amigos con derecho a roce o triángulos amorosos, todo cabe en el mundo de las relaciones sentimentales y, sin embargo, aún no hemos encontrado la fórmula del éxito.

Amar a dos personas a la vez

Resulta que estás feliz con tu pareja, que la amas y que estáis construyendo una relación sólida y satisfactoria. Pero en un momento dado aparece otro hombre en tu vida que te deja fascinada además de locamente enamorada. Y no has dejado de amar a tu pareja, es más, no le dejarías por nada del mundo. ¿Puedes tener a los dos? ¿Es posible amar a dos hombres a la vez o no es un sentimiento real?

La confusión reina en cuanto a los verdaderos sentimientos de un triángulo amoroso, y quienes se han visto en esta situación coinciden en varias cosas: dudas, inseguridad e incertidumbre. Los expertos afirman que se puede querer a dos personas a la vez, incluso a más, pero que es imposible estar enamorada de dos al mismo tiempo. Entramos aquí en esas difusas categorías de lo que es querer, lo que es amar o lo que es enamoramiento.

Porque parece que se puede repartir amor a diestro y siniestro; amamos a nuestros hijos, a nuestros padres, hermanos y demás familia; amamos a nuestros amigos y también amamos a nuestras parejas. Pero sólo podemos estar enamoradas de una persona. Eso es, al menos, lo que dice la teoría, porque las personas que se ven envueltas en un triángulo amoroso, piensan todo lo contrario.

¿Es viable un triángulo amoroso?

Pero aunque nos empeños en definir y limitar cada sentimiento, la realidad prefiere imponerse y ponernos en esta difícil tesitura. No estamos hablando de simultanear dos relaciones superficiales, sino de amar al mismo tiempo a dos hombres a los que no podemos renunciar porque resultan indispensables en nuestra vida. Poco importa, si lo llamamos amor, cariño, apego o, incluso, dependencia, porque el caso es que no sabemos muy bien cómo manejar esta situación.

Tal vez un hombre te aporta seguridad, equilibrio, confianza y complicidad, mientras que el otro te proporciona la dosis de aventura, de enigma y de pasión que te hacen sentir viva. Así que, si uno complementa al otro y entre los dos te aportan todo lo que siempre has buscado ¿por qué elegir?

El planteamiento está equivocado. No tienes que elegir entre uno de esos dos hombres. Tienes que elegir entre tú y ellos. Porque la seguridad, el equilibrio y la aventura has de procurártelos tú misma sin necesidad de tener un hombre, o dos o una docena que te complemente. Una vez que seas capaz de sentirte realizada de forma individual sin ser la mitad de una naranja, tendrás la libertad de amar de la forma que quieras a todos los hombres que quieras.