Mandalas: una herramienta poderosa para tu baja autoestima

Observar, colorear y crear son las tres maneras de trabajar mandalas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Para qué sirven los mandalas

A veces conviene estar al tanto de las tendencias porque pueden ayudarnos en nuestro desarrollo personal y a encontrar la felicidad. No hablamos de ropa, hablamos de técnicas de autoayuda de las que todo el mundo habla y que cada vez tienen más adeptos. Los mandalas te pueden ayudar a trabajar tu baja autoestima. ¿Quieres saber cómo? Sigue leyendo.

Qué es un mandala

¿Alguien que domine el sánscrito en la sala?, ¿nadie? Pues entonces nos vamos hasta la RAE para buscar el significado exacto de la palabra mandala: "En el hinduismo y en el budismo, dibujo complejo, generalmente circular, que representa las fuerzas que regulan el universo y que sirve como apoyo de la meditación." Otros prefieren resumirlo en "círculo mágico" y seguro que te suena porque, a pesar de tener su origen en la cultura hindú, también se utilizan en otras culturas. ¿Te has fijado en las vidrieras de algunas catedrales?

Cómo se utilizan los mandalas

Los mandalas se pueden utilizar de tres maneras diferentes y en todas ellas encuentras el camino hacia el equilibrio emocional y la relajación:

+ Observar mandalas.

+ Colorear mandalas.

+ Crear mandalas.

Beneficios de los mandalas: mejora la baja autoestima 

Mandalas: una herramienta poderosa para tu baja autoestima

La técnica más común y la que más beneficios presenta es la de colorear mandalas. Puedes comprarte libros con mandalas ya dibujados en los que solo tienes que colorear las figuras geométricas que aparecen o puedes imprimirlos de cualquier página en Internet. Da igual, lo que importa es que te sientes con tu mandala, observes el dibujo y te pongas a colorear. Y con este gesto tan sencillo, puedes empezar a notar sus efectos:

+ Mejora la concentración. Colorear mandalas no es un complicado ejercicio de aritmética y, sin embargo, requiere de toda tu atención. Con un ejercicio tan agradable como el de pintar mandalas mejoras la memoria y la concentración.

+ Potencia la creatividad. La creatividad es importante para el día a día. Las personas creativas son más felices porque encuentran más fácilmente los recursos para sentirse bien.

+ Reduce el estrés. Las prisas, las obligaciones, las responsabilidades diarias...todo suma para vivir en un estrés permanente que se reduce considerablemente con un gesto tan sencillo como coger unas pinturas y centrarte en el mandala que tienes delante.

+ Aporta serenidad y calma interior. La tranquilidad y la paz interior siempre son necesarias y muchas veces son difíciles de lograr. Con los mandalas tienes la serenidad al alcance de tu mano, al menos durante unos minutos.

+ Trabaja la baja autoestima. Para conocerte a ti misma tienes que mirar en tu interior en lo que se conoce como introspección. El acto íntimo de colorear mandalas te ayuda a conectar con tu esencia y a empezar a ver tus puntos fuertos y débiles -baja autoestima- para intentar focalizarte en ellos.

+ Libera las emociones. Al colorear mandalas estás expresando tus sentimientos de forma inconsciente, por eso puedes liberar tus emociones. Eliminas la energía negativa y potencias la energía positiva y el optimismo.

+ Es una forma diferente de meditación. La meditación siempre es el mejor recurso para aclarar la mente y encontrar soluciones a nuestros problemas, pero no siempre sabemos cómo meditar.

La moda de los mandalas

Mandalas: una herramienta poderosa para tu baja autoestima

Los mandalas se han vuelto a poner de moda, al igual que los libros para colorear, no solo para niños, sino para adultos. Instagram está lleno de modelos de mandalas y a su alrededor se ha generado todo un mundo de marketing en el que poder hacer el agosto con "todo lo necesario" para tus mandalas. Lápices de colores, carpetas, archivadores y todo lo que te puedas imaginar. No hay por qué llegar a tanto, porque los beneficios de los mandalas se bastan a sí mismos para promocionarlos como terapia de autoayuda y para trabajar la baja autoestima.

Decimos que se han vuelto a poner de moda porque hace ya tiempo que el psiquiatra Carl Gustav Jung nos presentó los mandalas como la representación de la totalidad de la mente, tanto la parte inconsciente como la consciente. En este punto, hay que aclarar que, efectivamente, hablamos de los mandalas en términos psicológicos, pero sus propiedades son también espirituales y místicas. De ahí que tantas personas con estilos de vida tan diferentes se hayan animado a "poner un mandala en su vida".