Estar quemado en la oficina o síndrome del burnout

Se trata de uno de los problemas laborales más frecuentes

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Qué es el síndrome del burnout

Cada vez son más las personas que tienen problemas de estrés relacionados con el trabajo. Un estrés que llega a afectar a su vida personal hasta el punto de asemejarse a una depresión. Nos preocupa el llamado síndrome del burnout o esa situación de estar quemado en la oficina porque se trata de un problema que se extiende cada vez más. Y sus consecuencias son impredecibles.

Qué es el síndrome del burnout

El término burnout viene del inglés que significa "quemado" o "fundido" y ambos significados se ajustan perfectamente a esa sensación de no poder más en el trabajo. No se trata de una sobrecarga puntual de trabajo, sino de un estrés continuado que te provoca agotamiento físico y mental y mucha, mucha desmotivación laboral y vital.

El síndrome del trabajador quemado es una forma más de estrés que genera una pérdida de interés en el trabajo y, al mismo tiempo, un aumento de la insatisfacción laboral y vital. Se considera un problema de primer orden porque el rendimiento en el trabajo disminuye considerablemente y porque sus consecuencias negativas se notan en todos los ámbitos de la vida.

Cuando estás quemado en el trabajo

Cómo saber si estás quemado en la oficina

¿No puedes más?, ¿suena el despertador y piensas que te espera una jornada en el infierno? Tal vez tu trabajo no sea el que esperabas, pero si la frustración no ha estado ahí desde el principio es porque estás sufriendo el síndrome del trabajador quemado. No lo dejes pasar pensando que hay millones de personas que no disfrutan con su trabajo porque sus síntomas te están alertando de sus peligrosas consecuencias.

+ Te falta energía.

+ Te falta concentración.

+ Tu rendimiento ha disminuido.

+ Tienes menos confianza en ti mismo.

+ Has perdido la ilusión en el trabajo. (Y estás a punto de perderla en la vida en general)

+ Te notas más irritable.

+ Tienes frecuentemente dolores de cabeza o de espalda.

+ Sufres de insomnio.

+ El agotamiento o cansancio no son solo físicos, también emocionales.

+ El trabajo está perdiendo el sentido para ti.

+ Has sufrido un bajón de autoestima en los últimos tiempos.

El peligro del estrés laboral

Causas del burnout

Si tienes alguno de los síntomas anteriores es posible que estés quemado en la oficina. Pero, ¿cómo has llegado a esta situación?

+ Falta de expectativas laborales.

+ Autoexigencia o exceso de perfeccionismo.

+ Trabajo monótono y sin incentivos.

+ Remuneración poco acorde con las tareas.

+ Malestar en el lugar de trabajo, problemas de mobbing o acoso.

+ Falta de reconocimiento de méritos.

+ Imposibilidad de conciliar vida personal y laboral.

+ Límites poco definidos entre la vida personal y la laboral.

+ Carga excesiva de trabajo durante demasiado tiempo.

Cómo superar el síndrome del burnout

Consecuencias del síndrome del burnout

Entre los síntomas de este síndrome ya habrás comprobado algunas consecuencias físicas como el insomnio, tensión muscular o dolores de cabeza. Pero hay más, porque si esta situación se mantiene en el tiempo, al igual que ocurre con un problema de estrés, se puede llegar a sufrir deterioro cardiovascular, diabetes, cambios de peso, úlceras, alergias, problemas gastrointestinales y más vulnerabilidad a las infecciones.

La vida afectiva y las relaciones sociales también se ven afectadas por esa sensación de insatisfacción y frustración, la irritabilidad y la falta de ilusión. En algunos casos, el riesgo de depresión es evidente y hay que tomar medidas urgentes.

Cómo superar el síndrome del burnout

Sabiendo los síntomas, las causas y las consecuencias de esta situación de no poder más en el trabajo, se impone buscar una solución. En algunos casos el síndrome del burnout requiere un tratamiento psicológico que te ayude a encontrar las herramientas necesarias para cambiar tu actitud laboral.

En los casos en los que la frustración se ha convertido en infelicidad vital porque tu trabajo no se ajusta a tus expectativas, puedes considerar la opción de cambiar de empleo, aunque sabemos que las circunstancias actuales no son las mejores para dejarlo todo y empezar de nuevo.

Pero en la mayoría de los casos basta con tomarse muy en serio la necesidad de desconectar, de separar los ámbitos laboral y personal, de hacer en tu tiempo libre esas cosas que te hacen feliz. Y, sobre todo, basta con recuperar la confianza en ti mismo, en tus capacidades y en tus habilidades y ajustar tus expectativas laborales a tu propia realidad.