El significado de soñar con el Ave Fénix

Se acercan tiempos de renovación

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Qué significa soñar con el Ave Fénix

La mitología, a veces, aparece en nuestros sueños y no es extraño, ya que en ambos casos se trata de interpretar los símbolos. Soñar con el Ave Fénix es uno de esos sueños que puede causar cierta inquietud, pero que son totalmente renovadores y con muy buenos presagios. Descubre en nuestro diccionario de sueños qué significa soñar con el Ave Fénix.

El significado de soñar con el Ave Fénix

Seguro que sabes lo que es el Ave Fénix, una criatura fantástica como el unicornio, por ejemplo, pero con un simbolismo más poderoso. Se trata de una misteriosa ave que aparece en muchas culturas y que cada cierto tiempo muere envuelta en fuego para volver a la vida, para renacer de sus cenizas. El paralelismo con la vida de cualquier persona que se enfrenta a momentos difíciles es evidente.

+ Por eso el significado de este sueño con el Ave Fénix es positivo. Porque se trata de un renacer, de una renovación, cuando los problemas pueden contigo, cuando te hundes, cuando tocas fondo y crees que es el fin, entonces resurges de tus propias cenizas, renaces en una nueva oportunidad para ser feliz. Porque, como siempre insistimos, toda crisis es una oportunidad.

+ El Ave Fénix representa el ciclo de la vida y la muerte. La muerte entendida como un fin que da paso a otro principio, de ahí que los sueños relacionados con muertos no tengan el significado negativo que parecen tener a primera vista. Un concepto incómodo, el de la muerte, pero que en la interpretación de sueños se presenta claramente como el momento para empezar una nueva vida.

+ Puede que durante un momento tu sueño con el Ave Fénix te parezca una pesadilla. Al fin y al cabo, se trata de todo un ritual en el que pones fin a tu vida tal y como la conocías. Si alguna vez has pasado por un momento difícil o una depresión o has pensado que el mundo se te venía encima, seguramente sabrás que de todo se sale en esta vida. Porque a pesar de las dificultades, somos como el Ave Fénix capaces de renacer.