La Navidad y los Trastornos de la Conducta Alimentaria: cómo gestionarlo

Pautas para familiares y pacientes con TCA en Navidad

Paola Cóser
Paola Cóser Nutricionista

Llega la Navidad y las calles se llenan de luces, comienzan las reuniones con familiares y amigos, renace la ilusión… Pero no, no todo es felicidad en Navidad. Hay personas que lo pasan realmente mal en estas fechas ya sea porque se encuentran solas, porque han perdido a algún ser querido recientemente o porque padecen alguna enfermedad.

En este artículo de Diario Femenino queremos centrarnos en la Navidad y los Trastornos de la Conducta Alimentaria porque, precisamente, los trastornos alimenticios hacen que esta época se tiña de angustia para las personas que lo padecen. Hemos hablado con la nutricionista Paola Cóser para que nos dé algunas pautas tanto para pacientes como para familiares. Así se puede gestionar un TCA en Navidad.

Cómo afecta la Navidad a una persona con TCA

La Navidad es una época diferente en la que solemos salir de la rutina, algo que hace que para las personas con Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) sean días más complicados de lo normal. ¿Por qué? Paola nos cuenta algunos de los motivos:

Se hacen muchos más planes

La Navidad es época de planes y esos planes suelen estar, en su mayoría, relacionados con la comida. Quedamos con amigos y compañeros de trabajo para comer, cenamos a menudo con la familia… “La Navidad se asocia a la comida y es un momento de gran dificultad para las personas con un Trastorno de la Conducta Alimentaria”, declara Paola. Las personas con TCA suelen sentir un gran agobio y estrés al sentirse obligadas a comer o “picotear” continuamente fuera de casa en estas fechas.

Más alimentos prohibidos

El anterior punto va irremediablemente unido a una mayor presencia de alimentos poco saludables o prohibidos para las personas con TCA. Turrones, polvorones… Estos dulces, por ejemplo, están presentes en casi todas las mesas navideñas y su sola presencia desata la ansiedad en los que sufren un trastorno alimenticio, bien porque se sienten presionados para comerlos o bien porque aumenta la tentación de atracón.

Adiós rutina

La Navidad también va aparejada a vacaciones, tiempo libre, inactividad… Esto hace que se salga de la rutina marcada y se descontrolen los horarios y la planificación de comidas, algo de suma importancia para la recuperación y tratamiento de las personas con TCA.

La presión navideña en el peso

Es generalizada la idea de que en Navidad sí o sí se hacen excesos y que luego en enero toca apuntarse al gimnasio o hacer dietas estrictas para quemarlos. Este miedo y presión por no coger una talla de más en Navidad hace que las personas con TCA se obsesionen empeorando en gran medida los síntomas de su trastorno.

Cómo gestionar el TCA en Navidad: pautas importantes para pacientes

Ante la dificultad que conlleva todo lo anterior, es muy importante seguir unas pautas muy marcadas para que la Navidad no empeore el trastorno alimenticio ni haga retroceder los avances conseguidos con el tratamiento:

Planificación del tiempo

“Para gestionar la relación con la comida en estas fechas, lo más importante es hacer una buena planificación. Por ejemplo, hacer otras actividades o planes que se alejen de la comida”, recomienda la nutricionista Paola Cóser.

También es importante hacer una buena planificación del tiempo, sobre todo en lo que respecta a los horarios de comida, los cuales no deben salirse mucho de la rutina habitual establecida.

Planes más allá de la comida

Los planes navideños no tienen por qué girar en torno a un restaurante, al tapeo o a un plato de comida. Hay millones de actividades que se pueden hacer en Navidad tanto con la familia como con los amigos y que pueden ayudar enormemente a mantener alejada la mente de la obsesión por la comida. Paseos relajados, juegos de mesa, patinaje sobre hielo, una tarde de cine navideño

Además, Paola Cóser añade: “Se deben evitar planes del tipo tapeo, aperitivo o cóctel. Es mejor ir a restaurantes o cocinar en casa menús con porciones bien definidas”.

Empatizar con uno mismo

“Si la persona con TCA no puede evitar sus impulsos en estas fechas, debe entender que es parte del proceso y que poco a poco aprenderá a gestionar la relación con la comida”, aclara Paola.

Lo que se aconseja en los casos en los que alguien se ha dado un atracón a la hora de comer, por ejemplo, es reconducir la situación. No se debe buscar la compensación no cenando ese día o matándose a hacer ejercicio en el gimnasio para quemar todo lo consumido.

Cómo debe actuar un familiar o amigo de una persona con TCA en Navidad

El papel que juegan familiares y amigos en la recuperación de alguien con un trastorno alimenticio es fundamental y más en fechas como la Navidad. Paola también nos da algunos consejos muy útiles en este sentido:

+ No presionar: “Es muy importante no presionar a la persona con TCA si esta no quiere comer, ya que eso solo provocaría que vuelvan las conductas compensatorias o restrictivas”, sentencia Paola.

+ Servir los alimentos en el plato: en las comidas navideñas es muy típico servir platos para compartir, algo que no beneficia en nada a las personas con TCA. Si eres tú la encargada (o el encargado) de organizar el menú navideño y tienes un familiar con un trastorno alimentario, lo mejor es que sirvas individualmente los platos (primero, segundo y postre) y ajustes las cantidades a lo necesario. Cuánto menos copiosas resulten las comidas, mejor. Además, es preferible que os sentéis todos en la mesa a comer antes de que comáis de pie tipo buffet.

+ Mismo menú para todas las personas: “No necesariamente se tienen que hacer grandes cambios: un menú diferente, ir a comer a restaurantes más saludables… Cuánto más se normalice la situación, mejor”, recomienda Paola.

+ Evitar las sobremesas excesivamente largas: lo mejor es dedicar a la comida un tiempo razonable y después hacer otras actividades que no tengan que ver con ella. Además, es importante que en la mesa existan temas de conversación enriquecedores que no giren todo el rato en torno a la comida.

+ Retirar las fuentes de dulces navideños: en las sobremesas navideñas también es muy habitual que se ponga una fuente de dulces (mazapanes, turrón, polvorones) y que esa fuente permanezca en la mesa durante horas y horas. Lo mejor es que se preparen exclusivamente los que se vayan a consumir en el momento y el resto se guarde o se retire.

+ Empatizar, empatizar y empatizar: ponerse en el lugar del otro. Esta es la verdadera clave para ayudar a alguien con un Trastorno de la Conducta Alimentaria, ya sea en Navidad o en cualquier otra época del año. 

¿Y tú? ¿Tienes alguien cercano con TCA y no sabes cómo gestionarlo o ayudarle en Navidad? Si lo deseas, puedes contarnos tu experiencia en los comentarios. ¡Entre todos trataremos de ayudarte!

Puedes leer más artículos similares a La Navidad y los Trastornos de la Conducta Alimentaria: cómo gestionarlo, en la categoría de Dieta sana en Diario Femenino.

Publicado:
Actualizado: