Diferencias entre autoestima alta y autoestima inflada: ¿cuál es mejor?

Cómo distinguir los distintos tipos de autoestima

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Tienes la autoestima alta o inflada?

Para sentirnos bien con nosotros mismos deberíamos tener una autoestima alta. No siempre es así, porque a veces nos valoramos a la baja y otras veces a la alta, hasta la exageración. Hay muchas diferencias entre autoestima alta y autoestima inflada y la principal es que una es saludable y la otra no. ¿Adivinas cuál es la que más te conviene?

¿Autoestima alta o autoestima inflada?

Pero, ¿qué es exactamente la autoestima? Es la valoración que tenemos de nosotros mismos. Generalmente nuestra autoestima varía según el momento vital en el que nos encontremos, aunque hay personas que siempre tienen la autoestima baja y eso les ocasiona numerosos problemas.

Creer que no vales nada o que vales poco, darle más importancia a tus defectos que a tus virtudes es tener la autoestima baja. El punto más saludable es, sin duda, tener una autoestima alta o lo que se conoce como buena autoestima en la que percibes tus características tanto positivas como negativas, en la que te aceptas tal y como eres y en la que te ves con objetividad.

La autoestima alta o la buena autoestima hace que nos sintamos seguros en la vida, que podamos tomar decisiones, que podamos perdonar y pedir perdón, que podamos decir NO, que reclamemos nuestros derechos y que estemos en sintonía con nosotros mismos. Esto es muy importante a la hora de ser feliz, ¿verdad?

En qué se diferencia la autoestima alta de la autoestima inflada

Qué es la autoestima inflada

Hay personas que confunden la autoestima inflada con la autoestima alta. Seguramente conoces a alguna persona que parece muy segura de sí misma, una persona triunfadora, que tiene éxito a todos los niveles de su vida. O al menos lo parece. Pero si rascas un poco en su personalidad ves algo muy diferente.

Las personas con autoestima inflada necesitan sentirse mejor que los demás. Se comparan continuamente, sus logros, su carácter o sus posesiones y necesitan también la admiración ajena. Que se vea, que se note, que todo el mundo pueda hablar de esa persona con admiración. En el fondo, lo que esconden es una necesidad de atención porque es en lo que basan su seguridad.

Y la seguridad no hay que buscarla en las comparativas, no hay que buscarla en los demás, hay que buscarla en uno mismo. Las personas con autoestima inflada no llevan bien las críticas, que consideran como un ataque y a las que temen porque pueden sacar a la luz la realidad.

Lo que sí llevan bien es tener la razón. Imponerse e imponer su criterio desde esa superioridad moral que ellos mismos se han atribuido. No es raro que después de un tiempo, compruebes cómo esa persona que pensabas que tenía la autoestima alta, se comporta con despotismo y desprecio a todo y hacia todos.

Principales diferencias entre autoestima alta e inflada

Qué es la autoestima alta

Como ves, en el caso de la autoestima inflada los demás juegan un papel muy importante. Su valía se refuerza en base a los demás y eso no es una autoestima saludable. Es un castillo de naipes que se vendrá abajo en el momento en que sean desenmascarados por alguna persona.

La autoestima alta es tener confianza en uno mismo, es creer en uno mismo independientemente de lo que piensen los demás. Es aceptar las críticas, es hacer autocrítica, es intentar mejorar. Pero también es aceptarse tal y como uno es, quererse con sus aciertos y con sus errores porque su conducta sigue sus propios valores. Y eso es precisamente lo que produce la buscada sintonía o equilibrio emocional.

Puedes detectar si una persona tiene la autoestima alta o inflada por cómo se relaciona con los demás, si de igual a igual o prefiere una posición de superioridad. Pero sobre todo, la diferencia entre autoestima alta y autoestima inflada se encuentra en la objetividad con la que uno se ve a sí mismo.