Dolor de espalda: a qué médico debes acudir para tratar la molestia

Los diferentes profesionales para solventar el problema

L.D

El médico al que deberías ir si tienes un dolor de espalda

El dolor de espalda puede venir causado por muchos motivos. A lo largo de tu vida puedes sentirlo de una manera puntual, o de forma que se alargue en el tiempo hasta que pase a ser crónico. El estrés o una simple mala posición en el trabajo o a la hora de dormir pueden ser algunas de las causas que originen estas fatídicas dolencias. 

Es muy importante intentar ponerle remedio cuanto antes y no dejarlo pasar, pues si no se cura bien puede volver en cualquier momento de la vida o con cualquier postura que realices. Además, debes tener especial cuidado cuando el dolor no es aislado y empieza a afectar en tu día a día. 

Así que, cuando tienes un dolor de espalda, es hora de acudir al médico para que pueda tratarte este problema. Sin embargo, seguramente te habrás preguntado más de una vez a qué médico debes acudir para tratar la molestia. Y lo cierto es que existen muchos especialistas que pueden ayudarte según sea el origen de esta dolencia. ¡Vamos a verlo! 

El especialista que te ayudará a tratar el dolor de espalda

El primer caso será acudir al médico de cabecera o de atención primaria. Este profesional tiene todo tu historial y podrá hacerte un primer diagnóstico así como explicarte las pautas necesarias para encontrar la solución más correcta para tu dolencia. 

Pero si esta opción no tiene cabida, con lo que haya averiguado te derivará a un especialista que podrá conocer tu caso a fondo y sabrá encaminarte correctamente. Dependiendo de los síntomas que presentes podemos encontrarnos con diferentes grupos de profesionales que podrían tratarte el dolor de espalda: 

Los diferentes especialistas para tratar el dolor de espalda

+ Fisiatra 

Este tipo de profesionales diagnostican, analizan y tratan lesiones de forma integral para ampliar los recursos que estén a disposición del paciente, sin necesidad de utilizar métodos quirúrgicos. Tras realizar un diagnóstico, los propios fisiatras pueden redirigirte a fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales o incluso a psicólogos

+ Neurólogo

Este médico está especializado en el sistema nervioso del organismo. Aunque te parezca sorprendente, el hormigueo en las extremidades que puede derivar en un dolor de espalda puede venir causado por otros motivos neuronales. Por eso, si el médico de cabecera lo considera tras establecer un primer diagnóstico, te mandará al neurólogo. 

+ Reumatólogo

El área de especialización de este doctor son las articulaciones, los músculos y los huesos. Si el médico de atención primaria sospecha que podemos sufrir artritis psoriásica o algún tipo de inflamación, serás enviado a este especialista.

+ Fisioterapeutas

Por desgracia la tendencia más habitual es acudir al fisio cuando se necesita la curación de un dolor. Sin embargo, no estaría de más acudir de vez en cuando a él si padecemos de dolores cíclicos o tienes un trabajo que implique carga de la zona (trabajas con un ordenador o en posiciones incorrectas). Este profesional se encargará de ayudarte a fortalecer la espalda y te enseñará ejercicios o tácticas que no resientan la zona.

+ Cirujano

Al cirujano deberás acudir cuando sea un caso muy grave o severo. En este tipo de circunstancias se suele necesitar de una operación, por lo que será el turno de la intervención de este tipo de doctor o de médico que paliará tu dolor. 

Cómo evitar el dolor de espalda por mala postura

Muchos dolores de espalda vienen originados por malas posturas mientras trabajas o estás sentada. Para evitarlo debes ser consciente de unas cuantas premisas a la hora de sentarte:

Tips para tratar el dolor de espalda correctamente

- No debes sentarte en la parte delantera de la silla. El trasero debe estar bien apoyado en todo el sillón y con la espalda apoyada en el respaldo.

- La espalda debe hacer una curvatura natural de tal forma que te quepa el brazo en la parte baja. 

- La altura de la silla debe estar regulada de tal forma que puedas apoyar los pies en el suelo o en un reposapies, y los brazos deben trazar un ángulo de 90º sobre la mesa

- No debes tener cruzadas las piernas pues, a su vez, tendrás la espalda torcida. 

- Si vas a trabajar con una pantalla tienes que asegurarte de que está situada a la altura de tus ojos. Si está más abajo, nuestra inclinación será agachar la postura.