Relación entre el dolor de espalda y la diabetes: causas y prevención

Razones por las que las personas diabéticas pueden sufrir dolor en la espalda

L.D

El mal control del azúcar en el cuerpo puede ocasionar innumerables daños, como la diabetes. Esta es la razón principal por la que esta enfermedad no puede tomarse a la ligera ya que necesita unos cuidados y preocupaciones muy exhaustivos. De lo contrario, los pacientes podrían sufrir neuropatías diabéticas. 

Pero, ¿qué son las neuropatías diabéticas? Se trata de un daño en alguno de los nervios del cuerpo debido a un descontrol de la glucosa en la sangre. Y precisamente esto puede llegar a afectar a la espalda. De ahí la relación entre el dolor de espalda y la diabetes, cuyas causas y prevención son muy explícitas. ¡Te las contamos! 

¿Tiene relación el dolor de espalda y la diabetes?

Según el Instituto Nacional de Diabetes de EEUU un 70% de los pacientes que sufren diabetes también tienen neuropatía diabética. Esto, como hemos mencionado antes, puede dañar a los nervios de todo el cuerpo, y el grupo de riesgo de esta patología suelen ser las personas que han llevado un mal control de la gluocosa desde hace tiempo

Hay ocasiones que la neuropatía puede provocar un dolor localizado en la espalda, por lo que se puede afirmar que sí existe una relación entre la enfermedad y la dolencia. Pero, además del dolor de espalda, se pueden presentar otros síntomas como el entumecimiento de las extremidades, un cosquilleo u hormigueo, debilidad muscular, etc. 

Existen muchos tipos de neuropatías diabéticas, tales como la neuropatía autonómica, que puede afectar a los órganos sexuales, al sistema digestivo o al tracto urninario, entre otros. En este sentido, los síntomas que se pueden experimentar son muchos, como problemas al orinar, disfunción eréctil, vómitos, estreñimiento o sudoración excesiva. 

Cómo prevenir el dolor de espalda producida por la diabetes

Acudir al médico cuando sufres neuropatía diabética

Una vez aclarada la relación entre el dolor de espalda y la diabetes, es importante que si crees que puedes tener estos síntomas y eres una persona diabética, acudas al médico. Será él o ella quien pueda resolver todas las dudas que tengas realizando un diagnóstico bueno y fiable. 

Para ello realizará un examen físico que medirá la sensibilidad acompañado de algunas preguntas que busquen encontrar síntomas de los descritos unas líneas más arriba. Si el diagnóstico sale positivo, se deben evaluar los nervios dañados y recordar llevar un buen control de la glucosa en sangre para evitar posibles más daños. 

El médico podría recomendar como tratamiento algunas vitaminas o medicamentos que ayuden contra el dolor de espalda, o cualquier tipo de dolor ocasionado por la diabetes. Pero es complicado revertir los daños causados en los nervios. En el caso del dolor de espalda, es posible que te recete cremas con capsaicina o parches con lidocaína para colocar en los puntos de dolor. 

¿Puedo prevenir las neuropatías diabéticas?

Las neuropatías diabéticas si pueden prevenirse, siempre y cuando se lleve un buen control de la glucosa en sangre. Además, es importante observar los pies porque otro de los síntomas que puede causar este tipo de enfermedad es que aparecen muchas heridas en ellos. 

Al perder cierta sensibilidad, los pacientes no se dan cuenta de que tienen estas heridas y, al no ser tratadas adecuadamente, terminan en infecciones y llagas abiertas bastante graves. Se deben revisar y cuidar bien los pies porque así podrás darte cuenta de que algo va mal. ¿Cómo podemos llevar a cabo esta práctica? Muy sencillo:

- Examina tus pies a diario para evitar que aparezcan posibles heridas y, en el momento en el que aparezcan, acudir al médico

- Ponte calcetines limpios siempre, y si es posible cámbiatelos en el mismo día cuando llegues a casa después de un largo día de trabajo

- Échate crema para hidratar bien tus pies y prevenir esas posibles heridas

- Sécalos bien después de darte una ducha donde los laves correctamente

- Corta las uñas con frecuencia. Eso sí, con cuidado de no cortar demasiado

- Lleva zapatos cómodos que se ajusten al pie sin apretar. Pero tampoco que vayan demasiado sueltos

- Observa rojeces, ampollas o llagas que puedan salir. Trátalas de forma responsable o acude al médico en caso de no saber cómo hacerlo

- Acudir al podólogo de vez en cuando

Por último, además de un buen control de la enfermedad, siempre te ayudará llevar una dieta saludable. En esto se incluye no fumar, controlar la bebida y practicar ejercicio diario que te ayude a mantenerte en un peso saludable y en forma.