Mi vida con paruresis: no puedo orinar en un baño público

La paruresis es un trastorno también llamado síndrome de la vejiga tímida

María Fernández

Lucía sufre pararuresis, también conocido como síndrome de la vejiga tímida

La paruresis es un trastorno de ansiedad social, que impide al que lo sufre orinar cuando hay otras personas a su alrededor. Esto le lleva a cambiar sus hábitos y comportamientos para no tener que enfrentarse a la necesidad de orinar en un baño público. Te contamos cómo se siente una paciente que sufre el síndrome de la vejiga tímida, nombre con el que también se conoce a esta fobia. Así es la vida con paruresis de Lucía.

Lucía padece paruresis o síndrome de la vejiga tímida

“Cuando estoy en la oficina y noto que me empiezo a hacer pis, me pongo nerviosa. Intento dejar de pensar en que necesito ir al baño pero me acaba generando mucha ansiedad. ”

Así vive Lucía la paruresis

Lucía, una joven en la treintena, padece paruresis desde hace años. “Me acuerdo que en el instituto me quedaba esperando en el pasillo a que saliera todo el mundo del baño antes de entrar yo. Aprovechaba cuando había clase y todo se quedaba más tranquilo para ir. Pero si, de repente, alguien entraba en el servicio mientras yo estaba dentro del baño, me quedaba paralizada. Tenía que esperar dentro, sin hacer ruido, a que la otra persona se fuera antes de poder orinar”.

Pero, ¿de dónde vienen estos miedos e inseguridades? “Yo siempre he sido muy tímida y creo que está relacionado. Siempre me ha dado mucho corte llamar la atención de los otros”. Según los psicólogos, detrás de la paruresis puede haber una causa física, pero lo más habitual es que esté provocada por un problema psicológico como, por ejemplo, una mala experiencia en el pasado.

La paruresis le impide orinar en público

Aunque es un trastorno que afecta más a los hombres, ya que muchos de ellos sienten pudor al tener que orinar en los baños públicos justo al lado de otro hombre, también afecta a las mujeres. “No entiendo por qué me bloqueo. Sé que si me meto en el baño y me cierro con pestillo nadie me va a molestar. Pero en el momento de la verdad, cuando estoy en un baño público, no consigo orinar. Me da mucha vergüenza que me puedan escuchar haciendo pis o que cuando entre la siguiente persona note un olor desagradable y sepa que he sido yo”.

Por eso, Lucía intenta evitar a toda costa ir al baño en los lugares públicos como los restaurantes o cines, pero también intenta no ir al servicio de su trabajo. “Apuro para ir al baño el máximo tiempo posible o voy cuando mis compañeros se han ido. Sé que no debo esperarme tanto a hacer pis, pero el miedo me paraliza. Durante el día no bebo nada de agua y durante la comida, intento beber lo mínimo. A veces aguanto sin hacer pis todo el día y lo hago en cuanto que llego a casa”.

Pero los problemas de Lucía no se terminan al llegar a casa, en la que vive con su pareja, porque según nos cuenta, su baño tampoco le ofrece siempre demasiado consuelo. “En casa, cuando sé que hay invitados, tampoco puedo. Y en los peores tiempos, incluso tampoco podía hacer pis cuando notaba que mi madre o hermano estaba cerca del baño”.

Mi vida con paruresis: no puedo orinar en un baño público

Lucía va a terapia contra la paruresis

Lucía es consciente de que esta fobia está condicionando su día a día y ha decidido ponerle remedio. “Cuando busqué en Internet qué podía pasarme, me di cuenta de que no era la única que estaba sufriendo. Saber que no solo me pasa a mí fue un gran alivio”.

Desde hace poco ha empezado a hacer terapia para solucionar su problema para orinar en los baños públicos. Ahora, además, puede ponerle nombre a lo que le pasa. Sabe que tiene una tarea complicada por delante, pero ella puede con la paruresis, y con mucho más.