Ansiedad posparto: la responsabilidad de ser madre

Trastornos emocionales después de tener un bebé: ¿qué hacer?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Son muchas las mujeres que sufren trastornos emocionales tras el parto. El cambio vital que supone la maternidad, los desajustes hormonales del embarazo, el delicado momento del parto o la responsabilidad de proteger a un bebé totalmente indefenso, pueden hacer que la experiencia de ser madre se convierta en un trago amargo dominado por la angustia y la ansiedad.

La ansiedad posparto es un trastorno muy habitual pero bastante desconocido, ya que a la mayoría de los trastornos emocionales que ocurren después de dar a luz se les suele englobar en la más conocida depresión posparto. Sin embargo, la ansiedad posparto es bien diferente de la depresión y viene motivada, fundamentalmente, por un exceso de responsabilidad. La responsabilidad de ser madre.

Qué es la ansiedad posparto

La ansiedad posparto presenta los mismos síntomas que cualquier otro trastorno de ansiedad, es decir, sudoración, dificultad para respirar, dolor de cabeza, taquicardia, mareos, hormigueo, etc. Pero, sobre todo, la ansiedad posparto se caracteriza por la preocupación desmedida y la angustia. A veces, puede llegar acompañada de un trastorno obsesivo compulsivo, con movimientos repetitivos e ideas recurrentes.

Tal y como se comenta en la tesis doctoral de Gloria Adam Torres (Depresión postparto, hostilidad y hábitos de salud) para la Universidad Autónoma de Barcelona, "hoy en día los problemas de salud mental perinatales asociados con el embarazo, el parto y el primer año posterior al parto se empiezan a reconocer como un asunto importante de salud pública, ya que hasta el 15% de las mujeres que dan a luz tienen probabilidad de desarrollar un nuevo episodio de depresión mayor o menor en el intervalo entre la concepción y los tres primeros meses posteriores al parto. Los trastornos que surgen en el período perinatal incluyen depresión menor y mayor, trastornos de ansiedad, trastorno por estrés postraumático, trastorno bipolar, esquizofrenia y psicosis puerperal".

La realidad es que muchas mujeres pueden verse desbordadas por la situación de tener un bebé a su cargo, bajo su responsabilidad, y no se sienten ni seguras ni capaces de garantizar su bienestar. Se trata de una ansiedad que aparece sobre todo en mujeres que han sufrido trastornos de ansiedad previamente, así como en aquellas que se sienten responsables únicas de su bebé por falta de implicación de su pareja.

Si en la depresión posparto hemos visto cómo la tristeza se apodera de la madre, en la ansiedad predomina la agitación, el nerviosismo, la preocupación, la angustia, la desorientación. Muchas mujeres con ansiedad posparto temen incluso hacerle daño a su bebé porque sienten que han perdido el control de sus pensamientos.

Por qué tienes ansiedad posparto

Es difícil determinar las causas de los trastornos de ansiedad, generalmente se trata de varios factores que al unirse estallan en un desbordamiento emocional que en lugar de ser un momento puntual se alarga en el tiempo. Y tampoco es el momento de adentrarse en los motivos, sino más bien en cómo solucionar este problema cuanto antes para mejorar la calidad de vida de la madre, del bebé y de toda la familia.

Generalmente, se trata de un exceso de preocupación y de miedo. Esta ansiedad después del parto afecta sobre todo a las madres primerizas que temen no hacerlo bien o no saber hacerlo. Aquí aparece el motivo más habitual de los trastornos de ansiedad estén o no relacionados con la maternidad: la autoexigencia o el exceso de perfeccionismo.

Otro hilo del que tirar para desenredar la madeja de confusión en la que se ha convertido tu mente es la inseguridad. Es normal sentirse insegura ante la labor más complicada que vas a hacer en tu vida, que es cuidar y educar a un bebé, garantizar su seguridad y su bienestar físico y emocional a lo largo de todo su desarrollo. Es una tarea titánica, ¿cómo no vas a tener dudas?

Podemos seguir con el sentimiento de culpa por no poder abarcar todo. Ahora que has tenido a tu bebé, se convierte en tu prioridad y ves cómo el resto de ámbitos de tu vida quedan reducidos; o al menos no les prestas tanta atención. Suelta la necesidad de hacerlo todo tú sola, suelta la imagen que nos venden de super mujeres capaces de levantarse sonriendo, cuidar de su bebé, ir a trabajar, hacer la tareas del hogar, seguir cuidando del bebé, ir al gimnasio para recuperar la figura tras el parto, quedar con las amigas para compartir confidencias y visitar a la familia.

La preocupación normal ante la llegada del bebé, de un bebé que necesita cuidados específicos y enfrentarse a una tarea que nunca antes habías realizado, añade presión a tu mente. Los pensamientos toman el control, se vuelven obsesivos e intrusivos y terminan por convertirse en esos pensamientos distorsionados que a su vez distorsionan todo lo que te rodea.

Lidiar con este tipo de pensamientos es una de las partes más difíciles de un trastorno de ansiedad. No dudes en pedir ayuda psicológica, porque en algún momento tendrás que entender y aceptar que los pensamientos son solo eso, pensamientos, ideas y que muchas veces no están relacionados con la realidad. ¿Sabías que los pensamientos no son ni verdad ni mentira, sino útiles o inútiles? Pues esto te lo explican a fondo en una terapia psicológica y así podrás gestionarlos más fácilmente.

Qué hacer frente a la ansiedad posparto: tratamiento

De esta manera, la ansiedad posparto es un trastorno muy angustioso que necesita un tratamiento cuanto antes para garantizar el bienestar a corto y a largo plazo tanto de la madre como del bebé. Generalmente, superar la ansiedad posparto pasa por un tratamiento farmacológico con ansiolíticos, pero, en todo caso, debe estar supervisado por un médico para evitar problemas en la lactancia.

Aunque como en cualquier tipo de ansiedad, la ansiedad posparto no se puede curar sin un tratamiento psicológico que nos enseñe a transformar los pensamientos automáticos negativos por otros más realistas, además de a modificar nuestro comportamiento. La presión social a la que se ven sometidas las madres y la necesidad de ser super mujeres también es algo que debemos superar cuanto antes.

En todo caso, hay que tener en cuenta la situación o el momento de la llegada del bebé. Factores como la situación económica o laboral de los padres, el momento concreto que la pareja esté viviendo y el apoyo familiar con el que se cuenta van a ser determinantes para tomarnos la maternidad de una forma más relajada o con una gran presión.

Consejos para reducir la ansiedad tras el parto

Seguramente estás buscando consejos para reducir esa ansiedad posparto. Seguramente estás buscando algunas pautas a seguir para dejar de sentir que has perdido el control. Lamentablemente, no hay un manual de instrucciones sobre cómo llevar la maternidad, porque cada persona necesita unas cosas diferentes.

Lo que sí podemos aconsejarte es, de nuevo, acudir a terapia para aprender a gestionar la ansiedad y normalizar todas esas emociones que estás sintiendo y que te niegas a sentir o que te parece que no tienes derecho a sentir. Pero además de ir al psicólogo hay algunas cosas que podrías tener en cuenta como, por ejemplo, dejarte llevar por tu instinto a la hora de cuidar de tu bebé. Si quieres escuchar los consejos de alguien, procura que sea una sola persona para que no te lleguen mil mensajes diferentes.

Resulta tentador aconsejarte que hagas ejercicio físico, que lleves una alimentación saludable y una vida ordenada pero, ¿puedes ocuparte de eso en estos momentos? Seguramente no. Y está bien, porque no tienes que ser perfecta. Todos los consejos habituales para superar la ansiedad te vendrían estupendamente para la ansiedad posparto pero las circunstancias especiales que estás viviendo hacen más complicado que puedas sacar tiempo y ganas para meditar, para pasear por la naturaleza, para leer o para quedar con tus amigos.

Ahora vamos a trabajar el aspecto más estresante. No puedes hacerlo todo, no vas a llegar a todo, no tienes superpoderes. Así que será mejor que priorices y la suerte es que por primera vez en tu vida la prioridad está clara: tu bebé. De momento, todo lo demás es secundario.

Pero vamos a tener cuidado con esto de la prioridad. Tu bebé es tu prioridad pero no tu único interés. Si lo más importante para ti es cuidar de ese bebé y que crezca sano y feliz, ¿sabes lo primero que necesita para hacerlo? Que la persona que se ocupa de él también esté sana y feliz. No te olvides de cuidar de ti misma y también déjate cuidar por tu pareja, tus amigos o tu familia.

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