TOC relacional: ¿te obsesiona que todas tus relaciones sean perfectas?

En qué consiste este Trastorno Obsesivo Compulsivo y cómo puede afectar a tu vida

Laura Sánchez, Filóloga
En este artículo
  1. Qué es el TOC relacional
  2. El TOC relacional en la familia
  3. El TOC relacional en tu círculo de amigos
  4. El TOC relacional en el trabajo

Cuando hablamos de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) nos imaginamos a una persona limpiando hasta la exageración, comprobando mil veces si ha cerrado la puerta o acumulando cosas inservibles hasta que llena por completo su casa. Sin embargo, hay otro trastorno que se distancia un poco de estas compulsiones y se centra en las relaciones. ¿Te obsesiona que todas tus relaciones sean 100% perfectas? Hablamos del TOC relacional y de cómo puede afectar a TODOS y cada uno de los ámbitos de tu vida.

Qué es el TOC relacional

Repetir palabras o frases, lavarse las manos de forma automática, comprobar una y otra vez si has enviado ese mail, acumular periódicos viejos... Todas estas acciones forman parte de algunos de los Trastornos Obsesivos Compulsivos más frecuentes.

Pero el TOC relacional tiene ciertas diferencias con respecto a ellos. Se trata de un trastorno que genera angustia y ansiedad debido a los pensamientos intrusivos en forma de dudas. ¿Me quiere o no me quiere? Y no nos referimos únicamente a las relaciones de pareja.

El TOC relacional afecta a todo tipo de relaciones. Las obsesiones llegan en forma de preguntas. Si te has comportado bien con alguien o no, si esa persona te está engañando, si quieres a alguien lo suficiente o si te quieren, si serías capaz de hacerle daño. Son pensamientos rumiativos que no te dejan pensar en nada más y que pueden acabar por destruir la relación que tienes con esa persona.

El TOC relacional en la familia

El TOC relacional afecta a la familia. Una madre que se pregunta si está cuidando bien de su bebé es algo habitual, pero cuando esas dudas se tornan en obsesión pueden llegar a ser peligrosas, sobre todo por lo incapacitantes que resultan. Luego están los pensamientos horribles que surgen por las emociones negativas después de una discusión, por ejemplo.

El padre que no puede más y se le pasa por la cabeza tirar a su hijo por la ventana. ¡Qué pensamiento tan espantoso! No lo va a hacer, por supuesto. Pero que se le haya pasado por la cabeza se convierte en una obsesión y cuestiona su calidad como ser humano. ¿Sería yo capaz de hacer tal cosa? Y cuánto más intenta evitar ese pensamiento, más recurrente e invasivo se vuelve.

El TOC relacional en tu círculo de amigos

Aparece un pensamiento y se magnifica hasta que no te lo puedes sacar de la cabeza. Tu amiga no te ha llamado para tomar el café. ¿Será que está enfadada contigo? Seguro que has hecho algo que le ha ofendido y ahora va a poner a todo el grupo en contra de ti. Te quedarás sola y aislada, sin amigos.

Esta cadena de pensamientos catastrofistas no se detiene ni de noche ni de día y no puedes pensar en otra cosa que no sea eso. Seguramente tu amiga estaba liada y por eso no te llamó. Pero tú no puedes evitar pensar que algo malo ocurre y tampoco castigarte a ti misma por esos pensamientos. Que si eres una persona celosa, envidiosa o posesiva. Y vuelta otra vez al ¿por qué no me ha llamado?

El TOC relacional en el trabajo

Una mirada de tu compañero de trabajo mal interpretada puede desencadenar toda una jornada de pensamientos intrusivos, obsesiones, angustia, ansiedad y miedo. Miedo porque has interpretado esa mirada como un enfado. ¿Será que no has hecho bien tu trabajo y le ha tocado a él ocuparse de ello? ¿Será el fin de tu carrera? ¿Te despedirán?

Buscas incansable una razón para esa mirada, no puedes hacer nada más, no te puedes concentrar y, por supuesto, no puedes hacer bien tu trabajo. Porque ahí está tu pensamiento obsesivo cuestionando tus capacidades como trabajadora, como compañera y como persona.

El TOC relacional en la pareja

La pareja no se libra de este TOC relacional. Las dudas se convierten en explosiones de celos y posesividad, en cuestionar todo lo que haces en la relación o todo lo que hace tu pareja, en que ninguna demostración de amor es suficiente, en pensar que no eres lo suficientemente buena para esa persona o que tu pareja no es lo que tú buscabas.

Si las relaciones de pareja ya están rodeadas de dudas en situaciones habituales, cuando hablamos de TOC, la historia se puede convertir en un auténtico infierno. ¿Y si no estoy enamorada de mi pareja? ¿Y si mi pareja no está enamorada de mí? ¿Por qué no me ha pedido matrimonio con los años que llevamos juntos? ¿Por qué se ha esfumado la pasión? ¿Habré elegido bien a mi compañero sentimental? ¿Por qué no me ha contestado ese mensaje? ¿Son así las parejas felices? ¿Y si damos un paso más en la relación y me arrepiento?

Todas estas preguntas sobre la relación pueden ser lógicas en un momento determinado y eso no quiere decir que estés sufriendo un Trastorno Obsesivo Compulsivo. Pero fíjate en su propio nombre. ¿Hasta dónde llega la obsesión? Lo cierto es que puede llegar hasta la ruptura, pero no solo de la relación, sino también de tu equilibrio emocional.

Los pequeños detalles te generan una angustia y tal carga de ansiedad que tu mente vive en un infierno permanente de preguntas, búsqueda de explicaciones y culpa. Mucho sentimiento de culpabilidad por dudar, por preguntar, por insistir, por obsesionarte. Y porque ves cómo esa obsesión está desgastando la relación a pasos agigantados.

El TOC relacional y la autoestima

No se puede buscar una causa concreta al TOC relacional, pero entra dentro de los trastornos de ansiedad y lo cierto es que está muy relacionado con la autoestima. Al fin y al cabo, esos pensamientos intrusivos surgen por la inseguridad. Inseguridad sobre el vínculo que te une a esa persona o inseguridad sobre tus propias capacidades para mantener ese vínculo. ¿Tienes la autoestima baja o es que está en tu naturaleza cuestionarlo todo? Como siempre, el límite lo encuentras en cómo se está desgastando tu vida y tus relaciones.

Sin embargo, mejorar la autoestima no basta para superar un TOC relacional, ya que estamos ante un trastorno grave. Es cierto que si estás segura de ti misma, crees en ti, confías en las personas que te rodean y te valoras a ti misma, esas preguntas no aparecerán por tu mente. Pero si la autoestima es una de las claves de este Trastorno Obsesivo Compulsivo, no basta con trabajar ese aspecto.

Tratamiento del TOC relacional

Es necesario una terapia psicológica para tratar el TOC relacional. Hablamos tantas veces de aprender a gestionar las emociones que a veces se nos olvida que para hacerlo, antes tenemos que aprender a gestionar los pensamientos. Y no es algo que podamos hacer nosotros mismos ni seguir los pasos en un manual de autoayuda.

La terapia cognitivo conductual es muy eficaz tanto en los casos de fobias, ansiedad y depresión como en este tipo de Trastornos Obsesivos Compulsivos. Esta terapia empieza por el origen, el pensamiento obsesivo, el pensamiento rumiativo, el pensamiento intrusivo. Ese pensamiento que desencadena toda una serie de compulsiones que acaban por condicionar toda tu vida.

También resulta de mucha ayuda la Terapia de Aceptación y Compromiso, una técnica que otorga a los pensamientos su justo valor, los relativiza y hasta puede transformarlos de pensamientos torturadores a pensamientos útiles. En algunos casos de TOC relacional se puede necesitar tratamiento farmacológico. Y, déjanos insistir, es totalmente necesario ponerse en manos profesionales para superar este tipo de trastornos.

¿Y tú? ¿Sufres o crees que sufres TOC relacional? Pásate por nuestra categoría de ansiedad para conocer más detalles sobre este devastador trastorno. Créenos, ¡puedes superarlo!

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