Depresión por los hijos: cómo afrontar los problemas de la maternidad

Depresión por hijos

Nada hay más importante para una madre que sus hijos. Pero que los hijos sean el motor de tu vida, tu fuente fundamental de alegrías y desvelos puede volverse en tu contra y afectar a tu salud física y emocional en forma de una depresión.

Los hijos, por significar el centro de tu vida, pueden ser, sin pretenderlo, los causantes de tu frustración, desánimo y tristeza. Así que será mejor canalizar toda la fuerza del amor que sientes por tus hijos hasta transformarlo en una energía vital positiva y que sean ellos mismos quienes te alejen de la depresión.

Motivos de la depresión por los hijos

Son muchos los motivos por los que los hijos pueden convertirse en el motivo desencadenante de una depresión. Podemos empezar desde el inicio mismo de su existencia con la depresión posparto, un problema que afecta a muchas mujeres, pero que en ocasiones se mantiene oculta por el sentimiento de culpa que provoca.

El sentimiento de culpa está presente en esta depresión por los hijos a lo largo de toda la vida. Tal vez creas que no eres una buena madre porque su vida no ha transcurrido por los cauces que esperabas, tal vez te sientas culpable por no haber podido dedicarles todo el tiempo que querías. En definitiva, es muy común el sentimiento de frustración cuando hablamos de los hijos, porque la vida no suele salir como la planeamos.

Aunque uno de los motivos principales relacionados con los hijos que pueden causar una depresión es la enfermedad. Que tu hijo esté sufriendo una enfermedad grave puede convertirte en una persona extremadamente activa, pero también puede suceder lo contrario, que el miedo y la preocupación por perder a tu hijo te suma en la más absoluta desolación y te incapacite para buscar soluciones.

Cómo evitar la depresión por los hijos

Como siempre decimos cuando hablamos de depresión, si estás sufriendo un estado depresivo durante mucho tiempo, lo mejor es que acudas al especialista para ponerte bajo el tratamiento más adecuado. Pero siempre hay cosas que podemos hacer cuando aparecen los primeros síntomas de impotencia, tristeza o ansiedad para evitar que la preocupación por tus hijos se convierta en una depresión.

Ante todo conviene cambiar de perspectiva frente a los que significan los hijos en tu vida; no se trata de quitarles su trono como reyes de tu existencia, pero sí olvidar un tanto esa imagen de los hijos como una posesión de la que eres responsable. Porque es cierto que eres responsable de su educación y su crianza, pero en algún momento debes asumir que son ellos quienes tienen que elegir su camino en la vida y que esa elección implica errores, riesgos y equivocaciones.

Si tu depresión viene motivada por la independencia de tus hijos, en lo que se conoce como “Síndrome del nido vacío”, puedes estar segura de que tu tristeza se trata de algo temporal que tú misma puedes evitar manteniéndote activa, dedicándote a ti misma y centrando tu vida en hacer todas esas cosas que adorabas y que dejaste de lado para criar a tus hijos.

Laura Vélez  •  lunes, 8 de julio de 2013

DF Temas

0 comentarios

Avatar

DF Fotos

Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información aquí

x