¿Puede el estrés provocar herpes?

Andrea Collantes

Exponernos a largos periodos de estrés intenso puede debilitar nuestro sistema inmunológico haciendo que seamos más vulnerables ante ciertos virus como el herpes zóster.

El herpes zóster es causado por un virus conocido como Virus Varicela Zóster (VVZ), que es el virus responsable de la varicela. Cuando nos enfrentamos al virus, generalmente de pequeños, queda en nuestro cuerpo un remanente debilitado del mismo para el resto de nuestras vidas.

De este modo, cuando nuestro sistema inmunológico decae, el virus se reaviva haciendo que aparezcan los herpes, el cual al contrario que la varicela, es muy poco contagioso.

Las consecuencias que el estrés puede generar son del todo perjudiciales, tanto para el cuerpo como para el sistema inmunológico.

Afecciones dermatológicas como la urticaria, la alopecia, el acné o el herpes, encuentran su detonante en aquellos momentos en los que nos encontramos frente a largos periodos de estrés o estrés crónico.

Síntomas y tratamiento del Herpes Zóster

Sus síntomas más comunes son un hormigueo y picazón que causan molestia además de la aparición de ampollas.

El uso de pomadas especiales para los herpes, hará que los incómodos síntomas vayan paliándose poco a poco.

Para tratarlo y evitar que reaparezca de nuevo, es importante eliminar el foco causante del herpes: el estrés. Si no reducimos nuestros niveles de estrés, nuestro sistema inmune seguirá debilitado e indefenso ante cualquier afección dermatológica.

Mediante distintas técnicas de relajación y el control de nuestros pensamientos conseguiremos decir adiós al estrés.

Si mantenemos un ritmo de vida saludable, el virus del herpes zóster se mantendrá neutralizado, ya que nuestro sistema inmunológico es lo suficientemente fuerte para suprimirlo.