Momentos de depresión por el Día del Padre

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

A lo largo del año surgen fechas especiales de celebración que no todo el mundo vive igual. Estos días señalados pueden acentuar la tristeza y el desánimo en las personas que no tienen motivos para celebrarlos. Un San Valentín sin pareja, una Navidad en solitario o un Día del Padre sin padre puede ocasionar una depresión o, más bien, un estado depresivo que debemos cuidar.

Motivos de depresión en el Día del Padre

Mientras algunas familias celebran por todo lo alto el día del Padre, con una comida especial y con regalos para el progenitor, otras personas están deseando que ese día desaparezca del calendario o, si es posible, pasar de largo sin enterarse. Los motivos por los que te puedes deprimir en el Día del Padre son variados, pero generalmente es la ausencia de la figura paterna, por haber muerto, lo que provoca más trastornos anímicos.

Aunque la muerte del padre, no es el único motivo de depresión en este día señalado. No hace falta la ausencia definitiva para echar de menos a una persona de esa forma angustiosa que llega a doler. Puede que los kilómetros que te separan de tu padre te haga imposible pasar ese día con él como hubieras deseado. O puede que tu padre esté tan mayor que ya no reconozcas en él a ese adorable papá que te ayudaba a hacer los deberes.

Otras veces, lo motivos de depresión en el Día del Padre son bien diferentes de la nostalgia y la ausencia. Una mala relación con tu padre puede hacer que te plantees este día de celebración como un infierno por el que no estás dispuesta a pasar. Tal vez tu padre nunca se ha comportado como tal y creas que no merezca tener su día especial. En estos casos, la decisión entre mantener una ficción hipócrita o desentenderte completamente de este día siempre va a provocar cierto sentimiento de culpabilidad.

Cómo evitar la depresión en el Día del Padre

No tenemos la solución definitiva para pasar de puntillas por ese Día del Padre y evitar la depresión, porque también depende mucho de los motivos. En el caso de que ese día la ausencia de tu padre no te deje respirar es preferible mantener fijo el pensamiento en si él estaría satisfecho con tu depresión. Es cierto que no sabemos lo que hay más allá de la muerte, pero podemos estar bien seguras de que quien nos dio todo su amor en vida, no quería hacernos sufrir en la muerte.

Si no tienes un padre con el que celebrar este día puedes hacerle tu particular homenaje en la intimidad. Recuerda todos esos momentos especiales que viviste con él, pero recuérdalos de forma constructiva para que sea su propia ausencia la que te de fuerza para sonreír. La protección, el apoyo y el cariño se pueden sentir también en la ausencia. Seguro que de esta manera él estará feliz.