Terapia de duelo: tratamiento psicológico más efectivo para la pérdida

Cómo superar la muerte de un ser querido con ayuda de un psicólogo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Antes o después pasamos por la dolorosa experiencia de perder a un ser querido. Lo sabemos, pero eso no resta dolor, angustia y tristeza a la situación. Lo sabemos, pero en realidad no estamos preparados para la muerte de una persona a la que queremos. Entramos entonces en un momento delicado que nos llevará a superar esa muerte, ese adiós o esa ausencia no sin antes superar el propio duelo. La terapia de duelo en psicología consiste en una serie de estrategias que nos ayudarán a salir del camino del dolor hacia la completa superación. En definitiva, se trata del tratamiento psicológico más efectivo para la pérdida. En Diario Femenino te contamos en qué consiste.

El duelo y la necesidad de un tratamiento psicológico para superarlo

Superar la muerte de una persona no es olvidarla. Vaya esta idea por delante porque muchas veces insistimos nosotros mismos en aferrarnos al dolor por la pérdida, nos quedamos estancados en el duelo porque nos parece que superar el duelo o superar la muerte de una persona equivale a olvidarla. Y no es así en absoluto. No hay que olvidar a nadie, hay que aprender a vivir sin la presencia física de esa persona.

Cuando perdemos a alguien todo lo que sentimos es normal, por mucho que esos sentimientos y emociones sean desconocidos para nosotros o nos parezcan demasiado intensos. Nos enfrentamos a un golpe emocional tremendo, por eso no es raro que esa muerte se convierta en una experiencia traumática en nuestra vida y no nos deje continuar.

Que el periodo de duelo es desgarrador o lo sabemos o lo imaginamos perfectamente. Son momentos delicados en los que tenemos que reacomodar nuestras emociones y también nuestras rutinas diarias. Tenemos un vacío en nuestra vida y hay que aprender a que ese vacío no se convierta en una herida lacerante para toda la vida. Es la diferencia entre el duelo normal y el duelo patológico.

Porque muchas personas, atrapadas en esta devastadora experiencia de perder a un ser querido, se quedan en el duelo, no se permiten salir de él o no pueden hacerlo sin ayuda. Es cuando ese dolor se hace crónico, cuando ya ha pasado un tiempo tras la muerte de esa persona y no han podido recuperar su vida, sus rutinas, sus actividades diarias. Cuando se quedan atrapadas en el dolor, en la angustia, en la desesperación, en un estado que, de alargarse en el tiempo, les conduce directamente a la depresión.

Las fases del duelo tras la muerte de un ser querido

El duelo hay que pasarlo. Son momentos complicados y sin un tiempo limitado de duración porque a cada persona le lleva un tiempo diferente. Son momentos en los que la tristeza se mezcla con la ira, la desesperación con la confusión, la angustia con la impotencia. La ansiedad estará presente en todo momento, así como el agotamiento físico y mental.

El objetivo del duelo es restaurarnos, recuperarnos del golpe que acabamos de recibir con la muerte del ser querido. Y, por eso, hay que atravesar todas las etapas del duelo. Y por tratarse de algo tan complicado, no es extraño que tengamos que pedir ayuda. ¿Sabes qué etapas tiene el duelo?

+ Negación. La primera reacción ante la muerte de un ser querido, incluso en los casos en lo que podríamos esperarlo tras una larga enfermedad es la incredulidad. Lo negamos porque no podemos aceptarlo todavía, porque no estamos preparados para enfrentarnos a la realidad.

+ Ira. Enfado, ira o rabia hacen su aparición en una especie de pelea interior. Porque nos parece injusta la pérdida, porque nos parece injusto que esa persona se haya ido de nuestras vidas.

+ Negociación. En medio de todo este huracán de emociones aparece una reacción curiosa en la que intentamos imaginar escenarios diferentes con un final distinto. Buscamos soluciones para evitar lo inevitable, porque ya no podemos hacer absolutamente nada para cambiar lo que ha ocurrido.

+ Depresión. La depresión llega cuando empezamos a ser conscientes de la pérdida y del impacto que está produciendo y que va a producir en nuestras vidas. La idea de seguir adelante sin esa persona se nos hace insoportable y la tristeza está presente las 24 horas del día. Es muy importante superar esta fase del duelo con ayuda profesional para no quedarnos en ella.

+ Aceptación. Al salir de la fase de depresión llega la aceptación. Un ser querido ha muerto y no hay vuelta atrás. La situación no es reversible y empezamos a entender que debemos seguir adelante pero, ¿cómo? La búsqueda de soluciones puede mantenernos ocupados hasta que demos con la clave.

En qué consiste la Terapia de Duelo y cuál es su efectividad

Insistimos que, para que el duelo no se haga patológico, es necesaria la ayuda profesional. Rogers defiende que "dándose unas condiciones básicas por parte del terapeuta, el cliente se adentra en una introspección  de sí mismo y encuentra él los recursos necesarios para afrontar su conflicto" (mencionado en la Tesis Doctoral de Jordi Gil Baquero 'El duelo en una sociedad globalizada' para la Universidad de las Islas Baleares). Pero, ¿cuál es el tratamiento psicológico más efectivo para la pérdida? La terapia de duelo.

El objetivo de la Terapia de Duelo es que no nos quedemos en ninguna de esas etapas, sobre todo en la de la depresión. Y que lleguemos a la aceptación de la muerte de esa persona. Aún nos quedará mucho camino por recorrer, pero la parte más difícil, la de atravesar un duelo sano, ya la tenemos hecha.

Hay un aspecto a trabajar especialmente y es el sentimiento de culpa, que puede aparecer en cualquiera de las fases del duelo y también después, una vez superado el duelo. Es inevitable pensar que podríamos haber hecho algo más para evitar esa muerte, que si hubiéramos hecho o dicho tal o cual cosa, esa persona seguiría con nosotros.

Y también se siente mucha culpa por todas esas cosas que se quedaron sin decir, por pensar que podríamos haber pasado más tiempo con esa persona, haberle dicho más veces "te quiero" o haber aprovechado mejor la relación. La Terapia de Duelo también nos ayuda a superar ese sentimiento de culpa.

La Terapia de Duelo trabaja con diferentes estrategias para ayudarnos a sacar el dolor y para que consigamos transformar el dolor de la pérdida, que nos bloquea y nos paraliza, en un recuerdo que nos acompañe el resto del camino. Un recuerdo que puede llegar a servirnos como motivación para seguir adelante y acogerlo como una compañía no física pero que sí se encuentra en el corazón.

Tenemos que readaptarnos a la vida normal en una circunstancia excepcional. Que la ausencia no nos limite, que la pérdida no nos impida funcionar con cierta normalidad. Aunque todo a su debido tiempo y todo de forma gradual. De forma gradual también empezaremos a incorporar actividades a nuestro día a día, tal vez descubrir aficiones nuevas, pero en todo caso, vamos camino de sentirnos capaces de realizar actividades gratificantes.

Esta terapia hace hincapié en el derecho que tenemos a ser felices a pesar de la muerte de esa persona tan importante. La terapia nos ayudará a expresar lo que sentimos en cada momento en relación con la pérdida y en relación con nosotros mismos y también es el momento de resolver dudas, de relacionarnos con las demás personas que también han sufrido la pérdida, de apoyarnos unos a otros y de recobrar poco a poco el ritmo normal.

Nada será normal a partir de esa pérdida, pero sí debemos recuperar el funcionamiento de nuestra vida. Con la Terapia de Duelo podemos integrar como parte de nuestra historia personal el recuerdo de la persona que ha muerto y convertir ese recuerdo en algo positivo. Y a partir de ahí, aún nos queda un poco más hasta que consigamos superar el duelo, que será cuando podamos volver a disfrutar del día a día sin remordimientos, volver a hacer planes y volver a creer en el futuro.

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