Estreñimiento por ansiedad: pautas para evitar problemas digestivos

Los síntomas y las consecuencias de la ansiedad

Los problemas de ansiedad son tan difíciles de abordar porque tienen múltiples causas, síntomas y también consecuencias. Uno de los estragos más frecuentes que provoca la ansiedad es en el aparato digestivo y, como decimos, bien como síntoma, bien como consecuencia, aquí también se observan diferentes problemas. Uno de ellos es el estreñimiento por ansiedad, ¿quieres saber cómo evitarlo?

La ansiedad y el aparato digestivo

La ansiedad y también el estrés impactan directamente sobre el aparato digestivo. Entre los síntomas frecuentes de ansiedad se encuentran las náuseas, por ejemplo y entre sus consecuencias una alteración del apetito. Es bien conocida la ansiedad en el estómago que, o bien no te deja comer en absoluto o bien te lleva a darte atracones con la comida y eso claro está, produce sus consecuencias negativas.

La boca seca, que es otra de las consecuencias más frecuentes de la ansiedad, se puede ligar también a estos problemas digestivos. Generalmente, ocurre a causa de los medicamentos para la ansiedad, antidepresivos o ansiolíticos, pero también por ese cambio en la alimentación del que hablábamos antes.

Más impacto de la ansiedad en el estómago lo encontramos en esas crisis de angustia cuando la ansiedad se dispara que pueden llevarte incluso a vomitar. Y puede llegar a ser constante la sensación de pinchazos o dolor de estómago a causa de un elevado nerviosismo. La acidez y el ardor del estómago se encuentran también entre los síntomas frecuentes de ansiedad y con todo esto llegamos finalmente a las dos caras de la misma moneda: la diarrea y el estreñimiento por ansiedad.

El estreñimiento como causa y consecuencia de la ansiedad

Puede parecer contradictorio que una misma causa, esto es, la ansiedad produzca efectos tan contrarios como la diarrea y el estreñimiento. Y si bien la diarrea por ansiedad suele ser más frecuente que el estreñimiento, también tiene una duración más breve. Mientras que la diarrea responde a momentos puntuales, el estreñimiento por ansiedad puede alargarse en el tiempo pasando así de síntoma a consecuencia. Pero, ¿por qué se produce el estreñimiento?

+ La ansiedad y la alimentación

Uno de los motivos del estreñimiento por ansiedad es el cambio en la alimentación. O comer demasiado o comer demasiado poco, no hay término medio. A esto le podemos sumar que cuando estás sufriendo un trastorno de ansiedad las fuerzas escasean y optas por comidas rápidas que no siempre son la opción más saludable. Si la ansiedad va acompañada de estrés y de un ritmo de vida demasiado rápido, ese hábito de comer cualquier cosa, rápidamente y en cualquier lugar y momento va a favorecer los problemas de tránsito intestinal.

Tampoco ayudan mucho los alimentos elegidos en momentos de ansiedad. Comidas grasas que dan una sensación de saciedad inmediata para calmar ese vacío que produce la ansiedad. Los atracones de comida tienen el mismo objetivo: calmar los nervios, calmar el hambre de bienestar. Porque la ansiedad no produce hambre, produce vacío y comprobarás enseguida que ese vacío no se llena por más que comas.

+ La ansiedad y el estilo de vida

El estreñimiento también aparece a causa de ese cambio en tu estilo de vida que produce la ansiedad cuando ya se ha convertido en un auténtico problema de salud mental. Hablamos de un trastorno de ansiedad como tal, no de sentirte nerviosa o estresada en momentos puntuales. De hecho, en contra de la opinión general cuando se ven los problemas de ansiedad desde fuera, la ansiedad no acelera tu ritmo de vida, sino que lo bloquea.

Los problemas de ansiedad no hacen que vayas más deprisa, pueden incluso llegar a paralizarte y por eso es tan frecuente que un poco más adelante aparezca la depresión. Porque la ansiedad no te deja hacer prácticamente nada, porque el miedo y la sensación de incapacidad te llevan a reducir el contacto social y cualquier actividad.

Si estás en una lucha permanente contra la ansiedad, te quedan pocas fuerzas para salir a hacer ejercicio físico, así que esa falta de actividad también favorece el estreñimiento. Tenemos ya los dos factores que convierten el estreñimiento en una consecuencia de la ansiedad, la falta de actividad y la mala alimentación. Lo que nos lleva a la pregunta más importante, ¿se puede evitar el estreñimiento por ansiedad?

Cómo evitar el estreñimiento por ansiedad

Hay muchas cosas que puedes hacer para evitar el estreñimiento por ansiedad, pero pasa como con cualquier otro síntoma o consecuencia de la ansiedad, que hasta que no pongas fin a este problema, hasta que no consigas gestionar la ansiedad de forma que no te impacte en tu vida de forma importante, no vas a conseguir librarte de todas las molestias que provoca.

Y eso se consigue con una terapia psicológica, con mucho esfuerzo, con mucha paciencia y con tiempo. Pero mientras la terapia va avanzando, sí es cierto que puedes intentar esquivar algunas consecuencias de la ansiedad como el estreñimiento.

+ Alimentación

Tratándose de estreñimiento la alimentación es la clave. Y seguro que sabes la teoría, pero la ansiedad no te deja ni fuerzas ni ganas de organizar una dieta saludable. Lo que debes evitar son los alimentos que seguramente más comes, grasas, precocinados, pizzas y cualquier cosa que encuentres en el frigorífico. El chocolate se encuentra también entre los alimentos a evitar para combatir el estreñimiento.

Lo que te conviene comer son alimentos ricos en fibra, verduras, frutas y tener unos horarios de comida regulares. Lo de picar entre horas o evitar los atracones no vas a poder evitarlo al principio, así que procura tener en casa abundante fruta o higos secos y dátiles para que al menos el tránsito intestinal no se vea perjudicado.

En cualquier caso, no pretendas conseguirlo el primer día, ni la primera semana. Cambiar tus hábitos alimentarios lleva tiempo y si estás sufriendo un trastorno de ansiedad, seguro que tienes otras prioridades. Afronta este problema como el resto de los que provoca la ansiedad, poco a poco, es una carrera de fondo en el que te tienes que marcar objetivos pequeños y relativizar si no lo consigues.

+ Actividad física

Sabes que tanto para el estreñimiento como para superar la ansiedad tienes que hacer algo de actividad física. Lo sabes porque es evidente y lo sabes porque las personas de tu alrededor no dejan de repetírtelo como un mantra sagrado. Lo que es más complicado es llevarlo a la práctica porque la ansiedad te deja sin energía, tal vez incluso te hayas encontrado con un problema de agorafobia y no te atrevas a salir a la calle.

Empieza en casa. Sí, se puede caminar por casa y también puedes ponerte algún tutorial con sencillos ejercicios. El objetivo último será caminar todos los días una hora, pero el consejo anterior es válido también para el tema del ejercicio. Ve paso a paso, ve poco a poco.

+ Relajación

Nada mejor para aprender a gestionar la ansiedad que la relajación. Esto te va ayudar también a que tu aparato digestivo se regularice y hay un dos por uno que tal vez te apetezca probar: el yoga. La práctica de yoga reduce la ansiedad, te enseña a relajarte, descansas al mismo tiempo que mueves tu cuerpo y, algo muy importante en todo este proceso, te enseña a respirar de forma consciente.

Respirar de forma consciente favorece el descanso nocturno, reduce los pensamientos obsesivos y te ayuda a encontrarte a ti misma, a confiar en ti misma, a reconocerte los pequeños logros de cada día. Tu estómago lo agradecerá, tu mente lo agradecerá y será una herramienta más para utilizar en este proceso tan complicado de vencer la ansiedad.

¿Y tú? ¿Tienes ansiedad y estreñimiento? ¿Te ha sido de utilidad este artículo? ¡Déjanos tus comentarios! ¡Te leemos!

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