Dramaterapia: los beneficios psicológicos del teatro (y sus técnicas)

Los increíbles efectos del teatro para la salud mental

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Qué terapia se adapta mejor a mi problema? En Psicología existen multitud de terapias precisamente para adaptarse a las necesidades de cada paciente. No solo se trata del problema a tratar, sino de la forma de ser de la persona que está sufriendo ese trastorno. Pero es cierto que en todos los problemas de salud mental existe cierta distancia o desconexión entre el cuerpo y la mente y por eso la Dramaterapia es una herramienta que ayuda a recuperar la conexión. Cuerpo y mente conectados a través de las artes escénicas y con la ayuda de un terapeuta. Así se presenta la Dramaterapia. ¿Quieres saber más sobre los beneficios psicológicos del teatro? En Diario Femenino te los contamos.

Qué es la Dramaterapia

A veces las palabras no bastan para expresar lo que sentimos, ni siquiera para comprenderlo. Es el momento de buscar la ayuda del cuerpo y a través de la expresión corporal podemos llegar a entender lo que nos está ocurriendo. La conexión entre cuerpo y mente es también la conexión con nosotros mismos, nos permite reencontrarnos, vernos desde otro punto de vista. Y con el toque extra de la ligereza que aporta la ficción.

Con esta idea muchos psicólogos proponen la Dramaterapia para ayudar a sus pacientes. Pacientes con todo tipo de problemas desde ansiedad hasta depresión pasando por problemas de autoestima. La Dramaterapia es una herramienta excepcional para expresar las emociones más profundas y también para conectar con ellas. Puedes encontrarla bajo el nombre de Terapia del Drama y muchas veces te recomendarán la Teatroterapia, pero, en definitiva, los objetivos son los mismos. ¿Y cuáles son los objetivos de la Dramaterapia?

+ Resolver problemas. Cuando una persona acude a un psicólogo es porque necesita ayuda para resolver un problema. ¿Qué tipo de problema? Generalmente, el malestar emocional provoca una confusión mental que nos hace perder el control de todos los ámbitos de nuestra vida. Y la Dramaterapia puede ser una buena opción para aclarar lo que nos ocurre.

+ Con la Dramaterapia conseguimos entendernos mejor a nosotros mismos. Ocurre como con la Terapia de Escritura, cuando utilizamos la ficción como herramienta terapéutica para observar nuestra vida desde fuera, desde otro punto de vista.

+ La liberación, limpieza o catarsis es otro de los objetivos de esta Terapia del Drama que se apoya en la expresión corporal para dejar salir todas las emociones que nos están enfermando.

+ Acompañada de la Terapia Cognitivo Conductual, la Dramaterapia supone un empujón más para transformar esas conductas poco saludables que nos han llevado a sufrir problemas emocionales. No hablamos de adicciones, o no únicamente de adicciones, sino de todos esos hábitos mentales, pensamientos y actitudes ante la vida que nos están perjudicando.

+ Mejorar las habilidades sociales. Problemas de baja autoestima, problemas de inseguridad, timidez o en las relaciones sociales van mejorando rápidamente a través de la Dramaterapia.

Además, sumado a todo esto, la tesis doctoral de Mª Dolores López Martínez sobre la Intervención Arteterapéutica para la Universidad de Murcia añade que la Dramaterapia "ayuda a que las personas resuelvan conflictos y problemas, desarrollen habilidades interpersonales, manejen la conducta, reduzcan tensión y aumenten la autoestima y el conocimiento de sí mismo".

Cómo es una sesión de Dramaterapia

Esta Terapia del Drama utiliza unas prácticas muy diferentes a las que estamos acostumbrados. La imagen de ir al psicólogo a responder sus preguntas o a expresar lo que sientes, cambia radicalmente y, en este caso, nosotros (los pacientes) somos los actores principales. La Dramaterapia se organiza sobre todo en terapias grupales, pero también se puede hacer en sesiones individuales.

¿Cómo te imaginas una sesión de Dramaterapia? En primer lugar, el terapeuta hace una aproximación para ver con qué estado de ánimo llegamos a la terapia. En función de eso decidirá una actividad u otra. Luego se inicia el calentamiento, que prepara el cuerpo para el movimiento y la mente para la imaginación. No nos olvidemos que estamos ante una actividad de ficción.

Es el momento de pasar a la acción, a la actuación o a la actividad principal que nos recomiende el terapeuta. Es el momento de dejarnos llevar, de explorar nuestras emociones, nuestros límites y nuestros sentidos. Y luego llegará el cierre de la sesión en donde el terapeuta nos explicará cómo ha ido la actividad y lo que hemos conseguido ese día. De hecho, valorar los logros realizados es uno de los puntos fuertes de esta terapia, ya que vamos consiguiendo objetivos casi sin darnos cuenta, sin estar pensando en ellos y sin presionarnos por lograrlo de una forma determinada.

Hay muchas formas de conseguir logros y no siempre se corresponden con el plan que teníamos trazado.

Técnicas de la Dramaterapia

Se utilizan una gran variedad de actividades en esta Terapia del Drama, pero tiene algunas técnicas que nos vamos a encontrar más habitualmente.

+ Juegos de rol. El terapeuta nos adjudica un rol o un papel determinado en una historia de ficción y nosotros actuamos en consecuencia.

+ Mímica. No siempre necesitamos las palabras para representar una escena y no siempre encontramos las palabras para expresar lo que sentimos. La mímica se basa únicamente en el lenguaje corporal y para expresarnos tenemos que pensar diferente.

+ Improvisación. La espontaneidad y la falta de previsión logra que saquemos a relucir nuestra esencia con más facilidad.

+ Baile. No hace falta que seamos grandes bailarines para mover nuestro cuerpo. De esta forma, al movernos no solo las energías se ponen en movimiento, sino que también dejamos que se expresen libremente nuestras emociones.

+ Máscaras. ¿Qué seríamos capaces de hacer si nadie nos reconociera? A veces es necesario ponerse en el lugar de una persona diferente, sin todas las cargas que llevamos, sin todas las expectativas que han puesto en nosotros. A veces, con una máscara puesta surge nuestra verdadera personalidad.

+ Representación. Por su propio nombre, la Dramaterapia incluye actuaciones y caracterizaciones. Si estamos en una terapia grupal, podemos representar una obra de ficción en toda regla, haciendo diferentes personajes y poniéndonos en diferentes pieles.

Los beneficios terapéuticos del teatro

Los beneficios psicológicos del teatro son bien conocidos y siempre hemos escuchado hablar de la experiencia transformadora de actuar o de representar un personaje. Es indudable que la Dramaterapia nos ayuda a descubrir aspectos de nosotros mismos que desconocíamos, a superar nuestros límites, a liberarnos de ideas encorsetadas, de presiones sociales, de inseguridades.

El teatro nos ayuda también a relacionarnos con los demás de una forma diferente, de ahí que esta terapia se utilice sobre todo en los casos de timidez patológica, de baja autoestima o de inseguridad. Pero hay más. Porque gracias al teatro nos atrevemos, ¿a qué?

A ir más allá, a aparcar la vergüenza, a ser nosotros mismos, a probar nuevas formas de ser y de actuar, a proponernos nuevas metas, a ser los actores principales de nuestra propia vida. La Dramaterapia también desarrolla la empatía, la confianza en nosotros mismos y, algo que nos interesa especialmente, nos ayuda a gestionar la ansiedad. ¿Te animas a probar la Dramaterapia?

Puedes leer más artículos similares a Dramaterapia: los beneficios psicológicos del teatro (y sus técnicas), en la categoría de Terapias en Diario Femenino.