Trastorno de estrés postraumático: cuando no puedes olvidar

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Trastorno de estrés postraumático

Algunos trastornos emocionales permanecen escondidos durante algún tiempo para luego manifestarse en forma de ansiedad. Es el caso del trastorno de estrés postraumático, que se desencadena después de haber vivido un hecho traumático, desagradable, violento o terrorífico y que puede aparecer meses o incluso años después.

El trastorno de estrés postraumático encuentra su tratamiento en la psicoterapia, con terapia cognitiva y con grupos de apoyo, pero también en los fármacos. Hay que tener en cuenta que superar un hecho traumático lleva mucho tiempo y mucho trabajo. Es por eso que muchas personas abandonan el tratamiento antes de tiempo y permanecen sufriendo durante toda su vida las consecuencias de este estrés postraumático.

Qué es el trastorno de estrés postraumático

El trastorno de estrés postraumático es uno de los tipos de ansiedad más preocupantes. Se trata de una respuesta del organismo ante una situación de peligro inexistente y se genera a raíz de haber vivido o presenciado un acontecimiento traumático. Puede ocurrir, que este tipo de ansiedad no aparezca justo después de vivir la experiencia traumática, sino muchos meses después o muchos años después.

Este trastorno viene motivado por experiencias fuertes y difíciles de asimilar como un accidente, una violación, un atraco, una agresión, una guerra, un desastre natural o un acto terrorista. La persona que sufre este estrés postraumático no tiene que haber vivido necesariamente esta experiencia, sino que basta con haberla presenciado. En todo caso, los médicos siguen preguntándose por qué hay personas que, habiendo vivido la misma situación, sufren este trastorno y otras no.

Muy a menudo se rodea a este tipo de ansiedad de un carácter o predisposición genética. Aunque las últimas investigaciones apuntan hacia el desarrollo de la personalidad y el contexto social y familiar de la persona que sufre el trastorno. En cualquier caso, siempre es recomendable recibir atención psicológica tras haber sufrido un trauma.

Síntomas y consecuencias del trastorno de estrés postraumático

Un trastorno de estrés postraumático que no recibe tratamiento puede acabar afectando seriamente la salud de la persona que lo sufre, además de tener un grave riesgo de aislamiento social. Una persona con este trastorno no puede superar el miedo que le produce el recuerdo del hecho traumático y eso puede llevarla a encerrarse en la seguridad de su hogar.

Además, se trata de un problema muy difícil de comprender para el resto de las personas, así que estamos ante uno de esos trastornos incomprendidos que fomentan la sensación de soledad. El acontecimiento traumático vuelve una y otra vez a la mente de la persona que lo ha vivido. En cualquier momento y en cualquier lugar y el cuerpo reacciona con los clásicos síntomas de ansiedad, como respuesta evidente ante un supuesto peligro.

Aunque los síntomas físicos no son la peor parte del trastorno de estrés postraumático, sino todo un proceso de destrucción emocional que incluye inseguridad, temor, pérdida de memoria, incapacidad para concentrarse y pensamientos obsesivos.