El TOC puede curarse y estos son los pasos a seguir

Soluciones para el Trastorno Obsesivo Compulsivo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La salud mental aún está rodeada de silencio y, por eso, cuesta mucho darse cuenta de que se está sufriendo un trastorno. Pero en esta vida todo tiene solución, especialmente si se enfrenta a tiempo, y lo mismo ocurre con el Trastorno Obsesivo Compulsivo. ¿Sabes cómo superar un TOC? Tendrás que ponerte en manos de profesionales, pero esta es la forma en la que puedes vencer y curar este trastorno tan preocupante.

Qué es un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo)

El Trastorno Obsesivo Compulsivo es una enfermedad muy limitante que sufre entre un 1% y un 2% de la población y que se caracteriza por las obsesiones y las compulsiones.

Las obsesiones son pensamientos, ideas o imágenes irracionales que se instalan en la mente provocando una gran carga de ansiedad. La única forma de reducir esa ansiedad es a través de las compulsiones o rituales. Pero estos rituales son una auténtica trampa. Los rituales o las compulsiones alivian momentáneamente la ansiedad aunque en realidad lo único que hacen es alimentar la obsesión.

El ejemplo más habitual es el TOC de contaminación. La persona que lo sufre tiene el pensamiento de que si toca algo, se contaminará y se pondrá enferma. Encuentra una solución a ese pensamiento obsesivo en un ritual, en lavarse las manos para evitar la contaminación. Y al principio logra aliviar el miedo y la ansiedad, pero la siguiente vez que toque algo tendrá que volver a lavarse las manos. Y así hasta el punto de interferir en sus actividades diarias.

Tipos de TOC más frecuentes

Hay muchos tipos de Trastorno Obsesivo Compulsivo, pero te contamos los más frecuentes.

+ TOC de limpieza. Este trastorno está muy ligado al TOC de contaminación. Los pensamientos obsesivos son los mismos, el miedo a contraer alguna enfermedad que lleva a la necesidad de limpiar compulsivamente la casa, el lugar de trabajo o el propio cuerpo.

+ TOC de orden. El desorden genera ansiedad en todas las personas, pero en el caso del TOC la ansiedad va ligada a pensamientos catastrofistas muy cercanos a la superstición. Si no está todo en el orden supuestamente correcto, algo terrible pasará.

+ TOC de comprobación. ¿Cuántas veces has comprobado que has cerrado la puerta? Nos ocurre a todos cuando estamos un poco nerviosos o preocupados por algo, que tenemos que volver a ver si hemos cerrado con llave. En el caso del TOC, las comprobaciones se multiplican y no solo se trata de las llaves, sino también del interruptor de la luz, del gas o del email que has enviado.

+ TOC de acumulación. Muy ligado al Síndrome de Diógenes, el TOC de acumulación tiene unos pensamientos obsesivos relacionados con la seguridad. Tirar o desprenderse de cosas genera una inseguridad imposible de soportar, así que todo se guarda, todo se acumula.

+ TOC de repetición. Este TOC también tiene un punto supersticioso. Los rituales de repetición pueden ser desde tics como tocarse la nariz o la frente hasta repetir las últimas palabras de una frase.

¿El TOC se cura? Algunos consejos para superarlo

Todos los Trastornos Obsesivos Compulsivos tienen diferentes grados de intensidad y están muy relacionados con las fobias y con las manías. Cuanto antes se busque un tratamiento, más garantías habrá de superar ese TOC, de ahí la necesidad de buscar ayuda psicológica.

La terapia más habitual para superar un TOC es la Terapia Cognitivo Conductual que trabaja primero los pensamientos obsesivos para pasar después a modificar las conductas, en este caso las compulsiones. Y en todos los casos hay que tener muy en cuenta algunos aspectos del tratamiento.

+ Puedes superar tu trastorno, esto es lo primero que debes tener muy claro. Los pensamientos obsesivos se pueden transformar con la terapia adecuada y no estás condenado de por vida a realizar los actos compulsivos o los rituales. Va a ser difícil, va a ser largo, pero superarás el TOC.

+ Hay una terapia que se utiliza en conjunto con otras que es la Terapia de Aceptación y Compromiso. Te servirá para aceptar tus pensamientos obsesivos sin juzgarte a ti mismo. Que no te den miedo tus obsesiones, porque pronto descubrirás que puedes reducir el impacto que ejercen sobre ti.

+ Vas a tener que trabajar mucho en tu discurso interior, en lo que te dices a ti mismo y en desmontar esos pensamientos irracionales y esos miedos que no tienen una base real. La sensación de peligro es la que activa la ansiedad, pero es evidente que no vivimos en un constante peligro. El psicólogo te ayudará a verlo desde otra perspectiva.

+ ¿Y si las compulsiones no son la única manera de reducir la ansiedad que te producen los pensamientos obsesivos? Tal vez te has decantado por lavarte las manos, porque todo tenga el mismo orden en tu casa o por comprobar mil veces si has cerrado la puerta del coche, pero puede que haya otra manera para tranquilizarte. Aunque será mejor ir poco a poco.

Algunos ejercicios para curarse de un TOC

Insistimos en que si quieres superar un TOC lo mejor es hacerlo con la ayuda de un psicólogo, pero también hay algunos ejercicios que puedes ir haciendo por tu cuenta.

+ Tienes un trastorno, pero eso no te define como persona. No eres menos válido por tener pensamientos obsesivos. Si dejas de creerte al pie de la letra tus pensamientos dejarán de ser tan importantes porque en el fondo sabes que tus pensamientos no provocan el peligro que te estás imaginando, ¿verdad?

+ Acepta esos pensamientos irracionales y fíjate en ellos como si no fueran tuyos, como si fueran de otra persona. ¿Siguen en tu cabeza? Mantente en tu posición de observador, observa esas obsesiones como un espectador y déjalas que se paseen por tu mente para comprobar que no pueden hacerte daño.

+ No luches contra esos pensamientos porque se harán más fuertes. Simplemente tómatelos como lo que son, palabras en tu mente. Y ya sabes que las palabras se las lleva el viento. Sé muy consciente de que, con ayuda, esos pensamientos obsesivos no van a estar a ir ahí siempre.

+ Tras las obsesiones hay que hacerse cargo de los rituales. ¿Y si aplazas el ritual? Solo una vez. Comprueba que no pasa absolutamente nada si un día decides esperar un poco más para realizar la compulsión, solo unos minutos. Cuando estés a punto de hacer el ritual, espera y haz una cuenta atrás desde 100, por ejemplo. Verás que mientras estás contando no pasa nada malo.

+ ¿Puedes hacerlo más despacio? Hacer los rituales de forma más lenta y consciente de lo que estás haciendo. Generalmente, realizas las compulsiones de forma compulsiva y con cierta prisa y ansiedad. Prueba un día a hacerlo despacio y fijándote en lo que haces, como si estuvieras haciendo algo que realmente quieres hacer y no un impulso.

+ Modifica tu ritual. Introduce algún elemento nuevo en tu acto compulsivo o elimina algún aspecto, hazlo de una forma diferente. Si antes ordenabas la ropa por colores, prueba a hacerlo por tamaño, cambia el jabón con el que te lavas las manos o si repetías las cosas un número determinado de veces, cambia el número de veces.

Con estas estrategias irás comprobando que tus pensamientos son irreales, que tus compulsiones no son rígidas y de obligado cumplimiento y, sobre todo, que estás recuperando cierto control no sobre tu pensamiento, pero sí sobre tus rituales. Pero recuerda, tendrás más garantías de superar el TOC si buscas ayuda psicológica.