Mejorar la autoestima en el trabajo: 5 aspectos a tener en cuenta

Trucos para ganar confianza y creer en ti a nivel laboral

Laura Ruiz Mitjana

La autoestima es aquella actitud, positiva o negativa, que tenemos hacia nosotras mismas; se traduce en todas aquellas conductas que nos dirigimos a nosotras cuando nos valoramos, nos apreciamos o nos reforzamos. Tiene mucho que ver con el amor propio y con la seguridad personal; y es que las personas con una buena autoestima suelen disfrutar de una vida más plena y satisfactoria. 

Según Pedro Ortega Ruiz y colaboradores, en un artículo de 2001 titulado Autoestima: un nuevo concepto y su medida, la autoestima tiene un origen social; las personas no “nacemos” con una autoestima alta o baja, sino que la aprendemos y desarrollamos en nuestras interacciones sociales con las personas más significativas. 

Los diferentes tipos de autoestima

Así, el desarrollo de la autoestima abarca la interacción con amigos, entorno familiar, pareja… La autoestima va variando con los años y su formación es un proceso que permanece siempre abierto mientras estamos en contacto con los demás. Pero la autoestima no es un concepto unitario; la autoestima está formada por muchos tipos de autoestima:

+ Autoestima personal.

+ Autoestima sexual.

+ Autoestima del trabajo.

+ Autoestima familiar.

En este artículo nos centraremos en la autoestima del trabajo, aquella que tiene que ver con nuestro sentimiento de valía personal en el ámbito laboral y con la creencia de que podemos ser eficaces y buenas en nuestro trabajo. También tiene que ver con la satisfacción que este nos genera y con nuestra confianza personal en desarrollarlo adecuadamente.

¿Por qué es importante la autoestima laboral?

En el ámbito del trabajo, la autoestima es importante en tanto que está intrínsecamente relacionada con nuestro rendimiento, nuestras relaciones con los demás, nuestra seguridad personal a la hora de interactuar con los superiores o de pedir un ascenso, etc. Además, si nos sentimos capaces y válidas en nuestro trabajo, es más probable que nos esforcemos más a la hora de aprender cosas nuevas y de ampliar nuestras funciones o roles

De esta forma, la autoestima en el trabajo nos permite prosperar en nuestra carrera profesional, además de que es un valor que nos hace sentir bien con nosotras mismas y, por lo tanto, nos hace sentir más seguras.

Lo contrario de tener una buena autoestima en el trabajo sería dudar de todo lo que hacemos y eso aumenta nuestra probabilidad de equivocarnos y de estancarnos a nivel laboral. Además, una falta de autoestima en el trabajo también puede tener consecuencias en nuestra vida personal, por ejemplo, al no sentirnos realizadas y/o valoradas por nuestros superiores o compañeros. Esto puede tener un impacto directo en nuestra autoestima a nivel más general. 

Cómo mejorar la autoestima en el trabajo 

¿Sientes que tienes una autoestima en el trabajo un poco baja? ¿O que oscila mucho según el día? Aumentar y mantener una buena autoestima en el trabajo es posible y, para ello, os traemos unos pequeños trucos para trabajar en esta faceta personal:

1 Mantén una actitud positiva

Mantener una actitud positiva no quiere decir pensar que “todo irá siempre bien”; en este sentido, es sensato alejarse del mero “positivismo” e ir un poco más allá de él. Tener una actitud positiva implica creer en nuestras propias capacidades y en la posibilidad de que las cosas nos funcionen. Pero esto depende de nosotras.

Es decir, conlleva confiar en nuestras habilidades a la hora de crear o de desarrollar determinadas tareas, manteniendo el foco en nuestro objetivo. Esta visión optimista de lo que tú eres capaz de hacer crea un escenario ideal para empezar a cultivar tus propios logros, hecho que favorecerá tu autoestima en el trabajo.

2 Sé consciente de tus errores

La autoestima en el trabajo no solo tiene que ver con intentar hacer las cosas bien, sino también con ser consciente de aquello que no nos sale tan bien. Es decir, tomar consciencia de nuestros puntos débiles y de nuestros errores nos invita a mejorar y, sobre todo, a aprender.

Como decía Confucio, “el aprendizaje sin pensamiento es labor perdida”, por ello te invitamos a pensar cómo puedes hacer las cosas en tu trabajo para mejorar, pero, especialmente, qué es aquello en lo que has fallado para hacerlo diferente la próxima vez.

3 Cree en ti

Creer en una misma es una tarea que dura toda la vida ya que todas pasamos por épocas más vulnerables que otras, al igual que hay épocas en las que nos sentimos más fuertes y capaces. Y está bien. Forma parte del camino.

Sin embargo, empezar a tomar consciencia de lo que se te da bien en el trabajo y, sobre todo, creer en ti y valorarte, te permitirá trabajar en esta autoestima laboral. Piensa en todas tus cualidades, aquellas que han llegado a conseguir y mantener tu trabajo; como pequeño ejercicio, puedes probar a anotarlas, reflexionar sobre ellas, hacer un dibujo si te apetece, ordenarlas, puntuarlas…

4 Cuida las relaciones con los compañeros

El clima laboral es indispensable para sentirse bien en el trabajo y este tiene mucho que ver con las relaciones que establezcas en él. Así, otra forma de aumentar la autoestima en el trabajo es cuidar las relaciones con los compañeros. Intenta buscar tiempo para compartir momentos con ellos, ya sea a la hora del break, del café, etc.

No se trata de caerle bien a todo el mundo, sino de intentar cultivar relaciones saludables; algunas serán más cordiales y con otros establecerás relaciones de más confianza. Aprovéchalas para desconectar y sentirte bien contigo misma.

5 Organiza bien tu tiempo

La autoestima del trabajo, como decíamos al inicio del artículo, se relaciona mucho con el rendimiento laboral. Así, un mayor rendimiento en el trabajo podría favorecer nuestra autoestima laboral, y viceversa, una mayor autoestima podría mejorar nuestro rendimiento. Son conceptos que se relacionan de forma directa. 

Por ello, otra forma de aumentar este rendimiento y, por extensión, nuestra autoestima en el trabajo, es distribuir bien nuestro tiempo. Nos referimos al tiempo dedicado a las tareas que debemos hacer y a los objetivos que debemos conseguir; organízate a primera hora de la mañana (o al inicio de la semana), y apunta cuáles son tus tareas. Puedes añadir también el orden de prioridad, los recursos que dispones para cada una de ellas, las fechas de entrega o fechas límite, etc.

La autoestima en el trabajo: una faceta en construcción 

Como vemos, la autoestima en el trabajo se va construyendo, no es algo estático o inamovible. A través de pequeños hábitos y acciones diarias podemos fortalecer esta autoestima y sentirnos cada vez más capaces y, por qué no decirlo, más felices en nuestro trabajo.

Construir esta faceta de nuestra vida y de nuestra psique es un camino que requiere esfuerzo y dedicación. Hay personas que tienen una autoestima “de base” más sólida que otras, y otras que tienen ciertas carencias a trabajar. Sea cual sea nuestro caso, podemos empezar a implementar las acciones mencionadas nosotras mismas, pero si sentimos que esta área nos cuesta en exceso, siempre podremos pedir ayuda profesional

Recuerda que una buena autoestima en el ámbito laboral nos beneficia porque nos hace sentir más capaces en nuestro trabajo y, además, favorece otros tipos de autoestima. La autoestima es un concepto multifactorial y cada tipo autoestima se nutre de las demás. Potenciarla en su conjunto nos ayudará a sentir equilibrio y paz mental y, sobre todo, a conocernos más (y mejor) a nosotras mismas. 

“Dedícate a sentirte bien contigo mismo; es con quien pasarás el resto de tu vida”.
-Anónimo-
 

Referencias bibliográficas: 

  • Gaja, R. (2004). Bienestar, Autoestima y Felicidad, Editorial Norma, Colombia
  • Ortega, P, Mínguez, R. y Rodes, M.L. (2001). Autoestima: un nuevo concepto y su medida. Teor. educ. 12 :45-66.
  • Vázquez, M. (2002). Psicología del Trabajo y de las Organizaciones - Aproximación Histórica. Universidad de Alicante.

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